El Ayuntamiento de Alcorcón ha afirmado que el proceso de integración del Servicio de Bomberos municipal en el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid se está desarrollando con todas las garantías jurídicas, después de que parte de la plantilla mostrara su rechazo mediante pancartas colocadas en el parque de bomberos en las que acusa al Consistorio de «mentir» y de «abandonar» el servicio.
El Gobierno municipal ha atribuido esta protesta a las «tensiones puntuales» que pueden surgir durante un proceso de estas características y ha señalado que mantiene un contacto permanente con los representantes sindicales.
La aparición de las pancartas coincide con la fase final de la tramitación del expediente de integración, cuya previsión es que permita completar la integración en el Cuerpo de Bomberos regional a comienzos de 2027.

Desde el Consistorio han indicado que la comunicación con los representantes de los trabajadores es «continua y fluida» a través de las secciones sindicales presentes en la administración local. Asimismo, recuerdan que el procedimiento comenzó hace un año tras la aprobación de un acuerdo en el Pleno y después de que la mayoría de los bomberos respaldara la incorporación al servicio regional.
Cesión de parte del Centro de Seguridad
El Ejecutivo local ha explicado que actualmente los trabajos se centran en la cesión de parte de las instalaciones del Centro Unificado de Seguridad a la Comunidad de Madrid, así como en el traspaso de los medios materiales y del personal que pasará a depender de la administración autonómica.

El Ayuntamiento también ha reiterado que la seguridad jurídica «está garantizada» durante todo el proceso para que la integración del personal se lleve a cabo con las condiciones previstas. Además, reconoce que algunos trabajadores pueden sentir «incertidumbre» ante los cambios, aunque mantiene que la tramitación seguirá adelante con las garantías necesarias.
Por su parte, la Concejalía de Seguridad ha insistido en que la protesta responde a «tensiones puntuales» propias de un proceso de integración que todavía tiene aspectos pendientes de concretar. En este sentido, ha señalado que la posición mayoritaria de las partes es «constructiva» y que el objetivo es «buscar soluciones» de forma conjunta con los sindicatos durante la recta final del procedimiento.
