Fuenlabrada afronta el recién estrenado nuevo curso con uno de sus principales proyectos de regeneración urbana y vivienda en marcha: el proyecto ‘Share‘, que transformará parte del antiguo colegio San Esteban, abandonado y en desuso desde hace años, en un complejo residencial destinado a personas mayores de la ciudad.
Fuentes municipales han confirmado a Noticias para Municipios que el Ayuntamiento prevé adjudicar el próximo mes de octubre las obras del denominado proyecto Share, una iniciativa con una financiación superior a los seis millones de euros y respaldada mayoritariamente por fondos europeos.
El objetivo final del proyecto es que los mayores puedan continuar viviendo de manera autónoma en viviendas adaptadas, con servicios y espacios comunitarios diseñados específicamente para favorecer el envejecimiento activo y combatir la soledad no deseada.
Pero ‘Share’ plantea además una segunda vertiente: las viviendas que dejen libres las personas mayores podrán incorporarse al mercado de alquiler asequible para jóvenes de Fuenlabrada. De esta forma, el proyecto pretende establecer un modelo de intercambio intergeneracional que combine regeneración urbana, autonomía de los mayores y acceso de los jóvenes a la vivienda.
El nombre del proyecto responde a las siglas en inglés Sustainable Housing Accommodation for a Regenerative Exchange. La iniciativa fue seleccionada entre alrededor de un centenar de propuestas de innovación urbana presentadas por ciudades europeas y cuenta con el respaldo de la Iniciativa Urbana Europea.

20 viviendas en el antiguo colegio San Esteban
La intervención se desarrollará sobre unos 3.000 metros cuadrados de la zona sur del antiguo colegio San Esteban, junto a la calle de los Ángeles. El proyecto prevé la construcción de alrededor de 20 apartamentos de unos 50 metros cuadrados, además de espacios comunes y zonas exteriores.
Para definir la transformación del edificio, el Ayuntamiento convocó un concurso de proyectos en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos. La propuesta ganadora fue ‘Laetitia’, del estudio Entresitio S.L.P., liderado por los arquitectos César Jiménez de Tejada, María Hurtado de Mendoza y Borja Requena.
El diseño plantea reutilizar buena parte de la estructura existente del antiguo centro educativo y adaptarla a un nuevo complejo residencial. La actuación contempla apartamentos distribuidos en dos volúmenes conectados mediante plataformas y recorridos exteriores, junto con zonas verdes y aproximadamente 400 metros cuadrados de espacios comunes.
Las viviendas estarán diseñadas para que una persona mayor pueda vivir sola o en pareja con autonomía. Serán apartamentos compactos, luminosos y completamente accesibles, con una o dos habitaciones, cocina, salón y baño.
El proyecto presta especial atención a la eliminación de barreras arquitectónicas, con recorridos accesibles, plantas de distribución sencilla y espacios comunitarios que permitan ampliar la vida de los residentes más allá de sus propias viviendas.
Patios, terrazas y corredores funcionarán como lugares de encuentro y convivencia, al tiempo que las zonas verdes y estanciales contribuirán a crear un entorno residencial pensado para el envejecimiento activo.

Viviendas a precios sociales
El acceso de las personas mayores a estos apartamentos se plantea también mediante precios sociales, con la intención de facilitar que puedan trasladarse a una vivienda adaptada sin perder su vinculación con la ciudad y su entorno habitual.
El modelo pretende así abordar uno de los problemas asociados al envejecimiento: la pérdida de autonomía y la soledad no deseada. El proyecto busca fomentar el apoyo mutuo y la creación de comunidad mediante espacios compartidos y programas de acompañamiento.
La segunda parte del modelo se activa con las viviendas que los mayores dejan libres al trasladarse al nuevo complejo. Estas podrán ponerse a disposición del Ayuntamiento para su alquiler a jóvenes con rentas ajustadas, de modo que se incorporen al programa viviendas situadas en barrios consolidados y a precios inferiores a los habituales del mercado.
El planteamiento genera así una relación entre ambos colectivos: las personas mayores obtienen una vivienda accesible, servicios y acompañamiento comunitario, mientras los jóvenes pueden acceder a viviendas existentes a precios asequibles.
Más de seis millones de euros
El proyecto cuenta con una financiación global de más de seis millones de euros. De esta cantidad, alrededor de cinco millones procederán de la Unión Europea, mientras que el resto se completará mediante aportaciones municipales y de las entidades colaboradoras.
‘Share’ se ha planteado además como un proyecto de innovación urbana que pueda ser replicado en otras ciudades. De hecho, delegaciones de municipios de países como Italia, Lituania o Grecia ya han visitado Fuenlabrada para conocer la iniciativa y estudiar su posible aplicación.
El Ayuntamiento trabaja en el proyecto junto a diferentes entidades y organizaciones, entre ellas la Fundación Instituto Gerontológico Matia, la UNED, Khora Urban Thinkers, la Mesa por la Convivencia de Fuenlabrada, el Instituto de la Vivienda de Fuenlabrada, Fuenlabrada Medios de Comunicación y Animajoven.
Universidades y equipos de investigación participarán asimismo en la evaluación del proyecto para medir su impacto social y urbano y compartir los resultados con otras ciudades europeas.
La intención municipal es que Share vaya más allá de la rehabilitación de un edificio público actualmente sin uso. Si la experiencia alcanza los objetivos previstos, el modelo podría trasladarse en el futuro a otros edificios públicos en desuso de Fuenlabrada, convirtiéndolos en nuevos espacios residenciales para personas mayores y generando, al mismo tiempo, nuevas oportunidades de vivienda asequible para los jóvenes.
