El desahucio de Maricarmen Abascal tendrá una nueva respuesta en la calle este sábado. El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid ha convocado una manifestación bajo el lema «Ni una Maricarmen más» para reclamar medidas frente a los desahucios y la dificultad de acceso a la vivienda. La marcha comenzará a las 18.30 horas en la Puerta del Sol, pasará por el Ayuntamiento de Madrid y finalizará ante el Congreso de los Diputados.
La convocatoria llega tres días después de que Maricarmen, de 87 años, fuera desalojada del piso del barrio de Retiro en el que vivía desde 1956. La ejecución del desahucio, el miércoles 23 de septiembre, puso fin a varios intentos anteriores de lanzamiento. La mujer salió de la vivienda en camilla y fue trasladada al Hospital Gregorio Marañón.
El conflicto se había prolongado durante años. Maricarmen pagaba unos 500 euros mensuales por una vivienda de renta antigua. La empresa propietaria, Urbagestión, le reclamó después un alquiler de 2.650 euros. El procedimiento judicial se apoyó en los límites legales a la subrogación de aquel contrato.

El caso ha desencadenado protestas dentro y fuera de Madrid. El mismo día del desahucio, una concentración ante el ático adquirido por la empresa pública Planifica Madrid en Chamberí reunió a manifestantes que reclamaban una solución para Maricarmen. Parte de la protesta continuó por el paseo de la Castellana, donde se produjeron cargas policiales. Las movilizaciones se han extendido a otras ciudades españolas.
El sindicato quiere que la manifestación del sábado trascienda este caso y sirva para exigir protección para otros inquilinos en riesgo de perder su vivienda. La elección del recorrido sitúa la protesta ante las administraciones a las que los convocantes reclaman respuestas.
El desahucio también ha reabierto el debate político sobre las medidas pendientes en materia de vivienda. El Gobierno trabaja para llevar al próximo Consejo de Ministros un decreto que incluiría protección frente a determinados desahucios cuando no exista una alternativa habitacional. Por ahora, ese decreto no está aprobado y, si sale adelante en el Consejo, necesitará después el respaldo del Congreso.

