Con un novedoso dispositivo, se hace un seguimiento individualizado de los pacientes mayores

MÓSTOLES/ 18 MAYO 2021/ El Servicio de Geriatría del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles ha puesto en marcha un nuevo proyecto, con un novedoso dispositivo, para monitorizar la actividad física y hacer un seguimiento individualizado de los pacientes mayores con enfermedades oncohematológicas.

Este proyecto, en el que participan personas con edades superiores a los 70 años aquejadas de linfoma, mieloma múltiple o leucemia linfática crónica, entre otras patologías oncohematológicas, tiene como objetivo mejorar la adherencia a la prescripción de ejercicio físico que se les pauta desde el hospital.

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«Se trata de pacientes que llegan a la consulta de Geriatría desde Hematología y en los que, tras una valoración de su estado físico, determinamos que este es ‘robusto’ o ‘frágil’, lo que supone que tienen un leve deterioro de la reserva funcional», explica la jefa asociada de Geriatría, Cristina González de Villaumbrosia.

En la práctica clínica habitual de este servicio hospitalario, a los pacientes frágiles se les realiza lo que se denomina «prehabilitación», una prescripción de una serie de medidas, que se centran principalmente en la realización de ejercicio físico y recomendaciones nutricionales, para mejorar su condición física.

De esta manera, se consiguen que los pacientes tengan «una mayor tolerancia a los tratamientos quimioterápicos y una mejor evolución de su enfermedad», según destaca el centro sanitario en una nota.

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«En la consulta de Geriatría les dábamos unas pautas y una tabla de actividades que les sirviera de guía a la hora de realizar ejercicio físico, pero luego no hacíamos un seguimiento, y la percepción hasta ahora es que esas recomendaciones no se cumplían mucho», apunta la doctora González de Villaumbrosia.

Ahora, con el nuevo proyecto, a los pacientes que aceptan participar se les facilita una pulsera de actividad (‘wearable’) durante seis meses, que permite a la enfermera realizar un seguimiento en remoto desde el hospital, incorporando los datos que aporta el dispositivo.

«La enfermera llama periódicamente a los pacientes para ver cómo se encuentran, animar a seguir por el mismo camino a aquellos que están haciendo un buen número de pasos, o motivar o ver qué problemas están teniendo las personas que no están andando lo suficiente», señala la jefa asociada del Servicio de Geriatría.

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También les pregunta si están realizando los ejercicios de la tabla de gimnasia, ya que esto no se puede medir directamente con la pulsera y, si durante la llamada telefónica el paciente comenta algún problema que requiera valoración médica, la enfermera lo gestiona para citarle presencialmente con el médico.

El hospital Rey Juan Carlos de Móstoles (Foto: Archivo)

Sensaciones positivas

«Las sensaciones que nos van transmitiendo los primeros pacientes que hemos incluido en el programa, que ya superan la quincena, son muy positivas. Nos cuentan que se encuentran mejor con la realización de algo más de ejercicio físico del que estaban acostumbrados, y se sienten mucho más ‘supervisados’, añaden.

Esta iniciativa forma parte de un proyecto global llamado ‘Oncología geriátrica en adultos mayores con linfoma: hacia un nuevo modelo de terapia personalizada’, que ha sido impulsado por el Hospital Universitario Rey Juan Carlos y la Fundación Jiménez Díaz, y financiado con una beca de Pfizer.

La geriatra del hospital mostoleño explica que este centro «ha empezado de avanzadilla», mientras que la Fundación Jiménez Díaz hará lo propio en breve, aunque este sistema de monitorización no es exclusivo porque «se basa en el uso de pulseras extensamente comercializadas».

De hecho, la utilización de las pulseras ‘wearables’ ya está empezando a ser habituales en algunos ámbitos de la Medicina (como en rehabilitación cardiaca), aunque «sí podemos decir que es un método pionero en Geriatría, dado que no solemos monitorizar la actividad física».

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1 comentario

  1. Es un buen Hospital los mas de 80.000 mostoleñas y mostoleños , lo podemos confirmar, lo que no conocemos es de quien depende el mantenimiento del edificio, quieres subir por las escaleras para evitar el ascensor , fuente de contagios, te agarras al pasamanos y te quedas con el pasamanos en la mano, no es que seas fuerte es que lleva asi varios meses, y algunas otras problemas en aseos , y escaleras , ¿ esperemos que en quirofanos todos este en orden?. Puede ser dejadez.

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