La Sala número 10 de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado al Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles a indemnizar con 90.000 euros a una paciente por no proteger correctamente sus ojos durante una intervención quirúrgica.

Según ha explicado la Asociación ‘El Defensor del Paciente’, denunciante del caso, la paciente G.L.R., de 44 años, acudió en enero de 2018 al Hospital Rey Juan Carlos para ser intervenida de forma programada de una malformación de Arnold Chiari, una afección en la cual el tejido cerebral se extiende hacia el canal espinal.

Desde el ‘Defensor del Pueblo’ insisten en que, durante la operación, que se efectúa en la posición de decúbito prono (tendido boca abajo), «no se siguió adecuadamente el procedimiento de tapado y cuidado ocular», debiendo éste de ser «exhaustivo».

«Sin embargo, se usaron gasas y clorhexidina alcohólica al 2% – lo cual está contraindicado por la probabilidad que existe de causar lesiones corneales graves por daño físico y químico. La sustancia penetró en el interior de los ojos causando una abrasión corneal», añaden en un comunicado.

Como consecuencia de ello, la paciente tuvo que someterse a dos trasplantes de córnea del ojo izquierdo y una queratotomía más injerto siguiendo tratamiento continuado en la Unidad del Dolor, y posteriormente sufrió «una pérdida definitiva de visión del mismo ojo y una pérdida de agudeza visual del ojo derecho».

«Dado el impacto de dichas secuelas, ha sido declarada incapacitada permanente absoluta por resolución del INSS; lo que ha afectado en mayor grado a su calidad de vida. Además, la paciente debe acudir a revisiones médicas mensuales», reiteran desde esta asociación, que llevó a los tribunales el caso.

El Hospital Rey Juan Carlos al fondo, desde la rotonda donde está previsto el nuevo acceso/ Rubén S. Lesmas

Mala práxis

En el auto, al que ha tenido acceso Noticias para Municipios, el TSJM reconoce que, «aún sin ser concluyente la causa del daño ocular, el daño es desproporcionado con la intervención pretendida».

En este sentido, es preciso mencionar que, según afirma el informe pericial, «la enferma no presentaba, antes de la intervención, ninguna alteración ocular que pudiera condicionar una alteración funcional posterior».

De esta manera, «cabe entender que un riesgo tan excepcional solo puede resultar de una conducta negligente en la colocación o de una inadvertencia de las medidas de protección ocular«, añade la sentencia, que aprecia «una relación de causalidad en la mala praxis médica y los perjuicios causados a la paciente».

Por este motivo, el TSJM ha dictado un fallo en el que condena al Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles a indemnizar con 90.000 euros a una paciente «por no proteger correctamente sus ojos durante una intervención quirúrgica».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.