Tras una semana de tensiones dentro del Gobierno, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha asegurado que la negociación con los ministerios de Justicia e Igualdad sobre el texto de la ley contra la violencia vicaria “no se ha cerrado” y que este podría aprobarse en el Consejo de Ministros “en unas pocas semanas”.
El Ejecutivo aplazó esta semana su aprobación para dar margen a ese diálogo interno después de que Juventud e Infancia advirtiera de que no respaldaría el anteproyecto si no incorporaba determinadas garantías.

En un encuentro informativo organizado por el diario digital Artículo 14, Rego insistió en que su departamento mantiene una posición clara sobre el anteproyecto: “Si no recoge determinadas garantías, no seremos co proponentes de esa ley, pero de momento se está trabajando en ello”. La ministra defendió que el objetivo es lograr una norma “lo más garantista posible” tanto con las mujeres víctimas como con la protección de sus hijos e hijas.
Fricciones en torno el derecho a la escucha de los niños
El punto de fricción ha estado en cuestiones clave como la tipificación de la violencia vicaria, el régimen de visitas, la patria potestad y el derecho de escucha de niños, niñas y adolescentes. Tanto, que fuentes de Juventud e Infancia anunciaron la semana pasada que se desmarcaban del anteproyecto “tras la negativa de Justicia a corregir los riesgos advertidos por el movimiento feminista”. Ahora, la negociación continúa.
La ministra de Juventud e Infancia es partidaria de que no haya límite de edad para que los menores puedan ser escuchados en los procesos judiciales.
Rego situó en el centro de la futura ley los derechos de la infancia. Para la ministra, “en el centro de la ley deben estar los derechos de la infancia y la escucha de los niños”, y se mostró partidaria de que no exista límite de edad para que los menores puedan ser escuchados en los procesos judiciales. También planteó que la infancia cuente con defensa jurídica propia.
«Un maltratador no es un buen padre»
Uno de los aspectos más relevantes es la retirada de la custodia como medida cautelar en casos de investigación por violencia o abusos. Sobre esto, Rego es tajante y defiende la “retirada de la custodia en procesos de investigación a casos de violencia como medida cautelar”.
Y apuntilló, además, que “un maltratador no puede ser un buen padre”. A su juicio, si las leyes de violencia de género contemplan mecanismos para salvaguardar a las mujeres, “esos mismos mecanismos jurídicos se deben aplicar en el caso de niños y niñas que sufren violencia de género”. El fin de esto debe ser, a su parecer, “salvaguardar de manera nítida y rotunda” a los menores.
La titular de Juventud e Infancia llamó además a normalizar las discrepancias en un Gobierno de coalición, defendiendo que estos “conflictos” pueden permitir “avanzar” hacia acuerdos más sólidos. “Yo soy optimista. No va a tardar mucho, creo que estamos hablando de unas pocas semanas en cualquier caso”, reiteró.
