Juana Rivas
Imagen de archivo de Juana Rivas. Foto / Europa Press

Se cumple un año desde que Daniel, el hijo menor de Juana Rivas, regresara a Italia con su padre por resolución judicial. Doce meses en los que, según denuncia la propia Rivas en una carta remitida a los medios de comunicación, ni ella ni ningún miembro de su familia ha logrado establecer contacto con el menor.

La madre del municipio granadino de Maracena atribuye directamente ese silencio a Francesco Arcuri, expareja de Rivas y padre de ambos hijos. Arcuri está actualmente procesado en Italia por presunto maltrato físico y psicológico contra los dos menores.

El relato que Rivas traslada a la opinión pública incluye un episodio que describe como especialmente alarmante. La madrugada del 31 de mayo, una amiga residente en Carloforte, localidad de la isla de Cerdeña donde reside el menor, les avisó de que había visto a Daniel desplazándose en silla de ruedas, acompañado por otros adolescentes.

Juana Rivas
Foto de archivo de Juana Rivas en una de sus comparecencias en el juzgado. Alex Cámara.

Rivas sostiene que ante esa información, y pese a sus reiteradas llamadas para pedir explicaciones, Arcuri respondió únicamente con un mensaje breve asegurando que el niño «está muy bien», sin ofrecer detalle alguno sobre lo sucedido.

La madre afirma haber trasladado los hechos a las autoridades italianas. Sin embargo, el calendario judicial no ofrece por ahora una respuesta inmediata. La próxima vista sobre la custodia está fijada para el 19 de agosto ante el juzgado civil de Cagliari.

Un proceso penal que se alarga

Rivas pone el foco en lo que considera una asimetría de fondo en el tratamiento judicial de ambos procedimientos. Por un lado, señala que las causas abiertas contra ell avanzan con celeridad. Sin embargo, apostilla, el proceso penal contra Arcuri —abierto en septiembre de 2025 tras cuatro años de instrucción— continúa sin haber completado ni siquiera la fase de testificales.

La última vista se celebró el 2 de julio y la siguiente no está prevista hasta finales de noviembre de 2026 ante el Tribunal Penal de Cagliari. Rivas subraya que, mientras el proceso se prolonga, una de las dos presuntas víctimas permanece bajo custodia exclusiva del que considera su presunto agresor, sin ningún tipo de contacto familiar.

La causa paralela contra la madre

En paralelo, Rivas declaró a finales de octubre del año pasado como investigada en un juzgado de Granada, por una denuncia de su expareja tras el incumplimiento del plazo de retorno a Italia del hijo menor. Este había pasado las vacaciones navideñas en España, pero no regresó con su padre hasta julio.

En aquel momento, un juzgado de guardia granadino acordó entonces la suspensión provisional de la entrega, tras escuchar al menor y en la línea de lo solicitado tanto por la Fiscalía como por la representación legal de Rivas. Como consecuencia, el niño no regresó al país transalpino hasta seis meses después, tras un intenso cruce de recursos y escenas de tensión entre las partes. Durante aquel proceso, tomó también protagonismo la minitra de Infancia y Juventud, Sira Rego, quien se personó en la localidad granadina para apoyar a Juana.

Fuentes judiciales consultadas por Europa Press han indicado que el juzgado ha dado traslado a la Fiscalía y a las partes para que se pronuncien sobre el archivo o la continuación de la causa contra la madre, por lo que no se prevén novedades antes de mediados de septiembre.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.