La Comunidad de Madrid se ha puesto como reto atajar la «pandemia silenciosa de la salud mental«, en palabras de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso. Para alcanzar este objetivo, el Gobierno regional ha planteado una estrategia a corto y largo plazo en la que la atención, la prevención y la sensibilización son ejes principales.
En primer lugar, la Comunidad ha apostado por incrementar los recursos, tanto humanos como materiales, para garantizar la asistencia sanitaria, combinado con una apuesta por combatir el estigma y por la puesta en marcha y desarrollo de programas específicos para colectivos vulnerables.
Aterrizando este planteamiento, la Consejería de Sanidad va a seguir implementando en 2024 el Plan de Salud Mental y Adicciones, que cuenta con una dotación de 45 millones de euros para los años 2022, 2023 y 2024. Dentro de esta iniciativa está prevista la inclusión de un psicólogo en cada centro de salud.
Esto supondrá la presencia de 370 profesionales específicos en esta área en diferentes categorías y la ampliación de la red de atención específica en Salud Mental Infanto-Juvenil para duplicar este año las plazas en hospitales de día y unidades de media estancia de tratamiento intensivo.
Salud mental juvenil en la Comunidad de Madrid
Desde el Ejecutivo madrileño destacan su especial preocupación por el incremento de los problemas de salud mental entre la infancia y la adolescencia, mayor tras la pandemia, siendo estos segmentos poblaciones particularmente vulnerables a sufrir exclusión social, discriminación o estigmatización y, con ello, problemas de salud mental.
En este sentido, la Dirección General de Juventud participa en YIMinds, un proyecto de Erasmus+ sobre salud mental que proporciona herramientas y recursos para identificar situaciones de vulnerabilidad entre los jóvenes, ofrecer apoyo de primera mano y remitirlos a servicios especializados, así como desarrollar medidas eficaces para abordar el estigma.
Junto a esta iniciativa, se están desarrollando medidas para abordar los problemas de salud socioemocional entre los alumnos de la región. Entre ellas, la más reciente es un protocolo para prevenir de manera precoz las adicciones comportamentales a las pantallas, los juegos, los ciberjuegos, las apuestas y la pornografía.
Puesto en marcha en noviembre, tiene como objetivo detectar posibles adicciones comportamentales sin sustancias de forma prematura para minimizar las consecuencias que tienen en la salud mental, en el rendimiento académico y en las relaciones sociales de los menores. Tras ser detectado el problema, el protocolo da las pautas necesarias para ofrecer una rápida respuesta y, si se precisa, derivar a alguno de los organismos especializados en el tratamiento de estas situaciones.

La región cuenta también con Equipo Socioemocional especializado para asesorar a los equipos directivos, colaborando con ellos a la hora de actuar y elaborar propuestas de intervención y poner a disposición de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica materiales para prevenir y detectar situaciones entre el alumnado.
Otra de las iniciativas es una herramienta para hacer un cribado de dificultades socioemocionales. Se trata del test de screening de salud mental, una herramienta de acceso libre para todos los centros que en el primer trimestre de este curso ha permitido realizar test a cerca de 7.500 alumnos.
Además, desde el pasado curso funciona el programa de formación en Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia para profesores y orientadores, encaminado a la detección y el abordaje temprano de estos problemas. Asimismo, a lo largo de todo el curso se desarrollan charlas y talleres relacionados con la salud mental o la prevención del uso incorrecto de las pantallas y del abuso de sustancias.
Atención a la salud mental del colectivo LGTBI
La salud mental de los jóvenes LGTBI preocupa especialmente al Gobierno regional por el mayor riesgo que tienen de sufrir problemas relacionados con su estabilidad psicoemocional. Para ayudarles, la Comunidad cuenta desde 2002 con un Programa de Información y Atención LGTBI que ofrece un servicio de atención integral y especializada.

Esta estrategia contempla actuaciones de carácter formativo, informativo y de asesoramiento y sensibilización, dirigidas tanto al conjunto de la población como a los profesionales. Cofinanciado al 50% por el Fondo Social Europeo desde 2014, entre otros recursos, dispone de un Área de Atención Psicológica que ofrece apoyo y acompañamiento psicológico frente a la LGTBIfobia y su posible impacto en la salud psicoemocional de las personas.
Salud mental de los colectivos vulnerables en la Comunidad de Madrid
Sumado a estas líneas de actuación se encuentra también la Red de Atención Social a personas con enfermedad mental grave y duradera, que ha superado por primera vez las 21.000 plazas. Además, se añaden otras 5.700 para Atención Temprana.
Para la tercera edad, el próximo año se ampliará la Cartera de Servicios de Asistencia Psicológica en los 25 centros adscritos a la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS). Desde 2020, se ha prestado asistencia a casi 5.000 usuarios y se ha podido derivar a 188 personas a los servicios de Psiquiatría hospitalarios o a los centros de Salud Mental.
En cuanto a otros colectivos vulnerables como las víctimas de violencia de género, la región dispone de un total de 143 plazas residenciales para mujeres y personas a su cargo, o programas como MIRA, cuya misión es la recuperación psicológica y social.
