El caos ha vuelto a desatarse esta mañana en la red de Cercanías tras producirse una avería en el sistema de señalización de la estación de Atocha.
Este incidente ha provocado retrasos importantes en los trenes que circulaban por la zona, especialmente entre las estaciones de Atocha y Chamartín por la vía de Recoletos. Las líneas C-2, C-7 y C-8 se han visto afectadas por esta circunstancia.
Junto a las demoras, también se están viviendo desde primera hora de la mañana escenas inauditas como la presencia de pasajeros caminando por las vías, que han ido abandonando uno de los trenes parados antes de entrar a la estación de Atocha. Tal y como han denunciado a través de las redes sociales, el tren, que realizaba el trayecto entre Guadalajara y Chamartín, llevaba más de una hora parado en las cercanías de la calle Téllez, sin aire acondicionado y sin soluciones para los viajeros.
Un pasajero ha accionado el sistema de alarma y el resto de pasajeros ha abandonado el convoy, llegando varios de ellos caminando por las vías hasta la estación de Atocha.
Personal de Renfe está investigando las circunstancias en las que se ha producido este incidente. La circulación se ha restablecido sobre las 9:23 horas y los trenes han ido recuperando paulatinamente la frecuencia de paso.
Almeida tilda de «imagen tercermundista» lo ocurrido en Cercanías
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, no ha dudado esta mañana en calificar lo sucedido en Atocha de «tercermundista» y alertar de que los viajeros han corrido «un riesgo para su integridad física» en la «ratonera que es el Cercanías».
El regidor madrileño ha destacado de esta cuestión, sobre todo, «la falta de respeto a todos los usuarios que todos los días tienen que coger el Cercanías para poder ir a trabajar, para poder volver a sus casas o para poder hacer cualquier gestión» y ha reclamado al ministro de Transportes, Óscar Puente, que «vuelva de Argentina, aunque sea en Cercanías».
Así, ha insistido en que el ministro debe resolver los «problemas reales» de los madrileños, que se han acostumbrado a que pueda decir «cualquier barbaridad, disparate e idiotez» y «no pase nada». «El ministro Puente lo que tiene que hacer de una vez es solucionar los problemas constantes y diarios que hay en Cercanías. No son incidentes aislados, no son cuestiones puntuales, es el día a día de todos los usuarios de Cercanías», ha subrayado.
