Más Madrid quiere cambiar la manera en que la Comunidad cuenta a los pacientes que esperan una intervención quirúrgica. Para lograrlo, ha registrado en la Asamblea de Madrid una proposición de ley que plantea medir la lista de espera sanitaria basándose en la espera completa del paciente, desde que el médico hace la indicación clínica hasta que recibe el diagnóstico, y no con cada trámite por separado.
La norma obligaría además a la Consejería de Sanidad a presentar un plan de choque y a promover un refuerzo presupuestario si la lista de espera empeora durante dos trimestres seguidos.

Según el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, hoy la espera se contabiliza por separado con la primera consulta, la prueba diagnóstica o la operación. Por contra, Más Madrid sostiene que, para el paciente, la espera no acaba cuando ve por primera vez al especialista, sino cuando recibe un diagnóstico y, si procede, empieza el tratamiento.
Creación de un Registro de Demanda Sanitaria
La norma propone que el reloj arranque el día en que el profesional hace la indicación clínica y no cuando se tramita administrativamente la petición. Por tanto, la inclusión en el registro sería automática e inmediata, y quedarían prohibidas las bolsas, los buzones o los registros paralelos. Las reprogramaciones, sea por motivos organizativos o a petición del paciente, no pararían ni reducirían el tiempo acumulado.
Además, la iniciativa crea un Registro de Demanda Sanitaria en Atención Hospitalaria como censo oficial, con consultas, pruebas, intervenciones programadas y tratamientos por sesiones. Para estos últimos, como psicoterapia, fisioterapia o logopedia, se medirían la espera hasta la primera sesión y los intervalos entre ellas.
La propuesta de MM establece que los cálculos de los presupuestos deberán realizarse a partri de las nuevas entradas y las características de la población, no según los pacientes acumulados.
Mayor presupuesto para atender la demanda
En lo económico, la formación plantea que los presupuestos deberían ser suficientes para dotar de recursos la medida y atender la demanda dentro de los plazos garantizados, calculados según las nuevas entradas y las características de la población, no según los pacientes acumulados.
Si los indicadores empeoraran durante dos trimestres seguidos con pacientes fuera de plaz, con más entradas que salidas o los pacientes de esperas superiores a 90 día, la Consejería debería activar el plan de choque y promover el refuerzo.
La propuesta llega tras una semana marcada por el Hospital Ramón y Cajal. Según publicó El País, dos jefes médicos rebajaron la gravedad de pacientes para mejorar el balance de sus listas quirúrgicas, con base en documentos y correos aportados por el cirujano Alberto Martos. La Comunidad acusa a Martos de haber manipulado él mismo las listas.
