La revelación de El País sobre el presunto «maquillaje» de las listas de espera en el Hospital Ramón y Cajal ha desatado una ofensiva conjunta de PSOE y Más Madrid contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, al que reclaman explicaciones y una auditoría del centro.
Desde la Asamblea de Madrid, la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, resumió el reproche con una frase: «Si no logran sus objetivos, cambian la meta». La diputada reclamó una investigación que determine responsabilidades y no dudó en señalar al Ejecutivo regional: «Espero que haya una auditoría que revele quién es el responsable de esta directriz, porque aquí hay una directriz política que viene directamente del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso».

El tono se endureció en el Congreso, donde la diputada de Más Madrid en el grupo Sumar, Tesh Sidi, vinculó el caso con el modelo sanitario autonómico en su conjunto, al que acusó de perseguir la «rentabilidad» a costa de la salud de los pacientes: «Están matando a la gente en Madrid, la están matando sin tapujos. Si estamos maquillando las listas de espera, estamos permitiendo que la gente muera en una lista de espera».
Por su parte, el secretario general del PSOE-M, Óscar López, centró su crítica a través de un mensaje en la red social ‘X’ calificando el hecho de «escándalo».
La Consejería de Sanidad rechaza la responsabilidad de la Dirección y la Gerencia
Frente a estas acusaciones, la Consejería de Sanidad, dirigida por Fátima Matute, ha defendido que la gestión de las listas de espera quirúrgicas corresponde a los propios servicios asistenciales. Y esto se ajustan a criterios clínicos y bajo la responsabilidad de los profesionales implicados, con el respaldo del comité semanal de quirófanos.

Fuentes del departamento trasladaron a Europa Press que «ni la Dirección Médica ni la Gerencia realizan directamente la gestión o modificación de las listas de espera quirúrgicas de los servicios». Por ello, consideran que no se les puede atribuir la responsabilidad de «alteraciones individuales en las historias clínicas de los pacientes». El propio hospital, por su parte, ha subrayado su compromiso «con la correcta gestión de las listas de espera, la adecuada atención a los pacientes y el cumplimiento de la normativa vigente».
Según la información del diario El País, dos jefes médicos del hospital rebajaron la gravedad de 57 pacientes del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, para mejorar artificialmente el balance de sus listas quirúrgicas, a espaldas de los cirujanos que habían fijado esa prioridad.
