Maricarmen regresará a su casa en la calle Saniz de Baranda de Madrid en la que ha vivido más de 70 años en cuanto tenga el alta hospitalaria, tras aceptar el acuerdo con la propiedad.
Un acuerdo que su representación legal cerró con la empresa propietaria del inmueble a última hora de ayer. Con ello, se pone fin a un litigio que comenzó hace seis años. En palabras de su abogada, Beatriz Duro, Maricarmen «está muy contenta». Se da la circunstacia de que la mujer tiene todos sus enseres pesonales en el domilicio, porque no tuvo tiempo de llevarse nada tras el desahucio.

Aunque el acuerdo está aceptado, el contrato aún no se ha firmado, porque falta aportar parte de la documentación. Tampoco hay fecha para su regreso, ya que Maricarmen sigue ingresada en el Hospital Gregorio Marañón y, en principio, no está previsto que reciba el alta este martes.
Un contrato por ocho años
Las condiciones pactadas establecen un alquiler de ocho años de duración con una renta que no podrá superar el 30% de los ingresos netos de la inquilina. La consejera delegada de EMVS Madrid, Ana de Miguel, explicó el lunes en rueda de prensa que el contrato se suscribirá conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos.
En cuanto que Maricarmen reciba el alta hospitalaria regresará a su casa.
La cantidad concreta que pagará todavía no se conoce. Ni la EMVS ni la representación legal de Maricarmen han querido adelantar una cifra hasta disponer de toda la documentación. Por su parte, el Sindicato de Inquilinas sí ha hecho sus cuentas. Si la pensión de Maricarmen es de 1.450 euros mensuales, significa que en 14 pagas sus ingresos suman 20.300 euros al año. Con esa base, el alquiler máximo rondaría los 507 euros al mes.
El pacto se alcanzó tras una reunión de cerca de cuatro horas y media en una reunión convocada por el Ayuntamiento tras descartar incluir el caso en su plan Reviva, por considerarlo «inviable», tal y como pidió la propiedad. La solución final alcanzada se articulará a través del Servicio de Intermediación del Alquiler (SIA) de la EMVS.
