La Línea 6 de Metro, la más utilizada de la red, volverá a cortar el tramo entre Cuatro Caminos y Lucero los dos próximos fines de semana, el 17 y 18 y el 24 y 25 de octubre, para hacer pruebas de seguridad con los nuevos trenes de conducción automática. Como ya ocurrió el pasado fin de semana, Cuatro Caminos y Lucero permanecerán abiertas y funcionarán como cabeceras.
El cierre afectará a ocho estaciones: Guzmán el Bueno, Vicente Aleixandre, Ciudad Universitaria, Moncloa, Argüelles, Príncipe Pío, Puerta del Ángel y Alto de Extremadura. No obstante, el Gobierno regional advierte de que la lista podría cambiar el segundo fin de semana según cómo evolucionen las pruebas. Si así fuera, Metro lo comunicaría por megafonía, teleindicadores, carteles y redes sociales.

Pruebas a baja y alta velocidad
Mientras dure la interrupción, Metro pondrá en marcha un servicio especial y gratuito de autobuses que cubrirá en superficie el recorrido afectado. Aunque, como alternativa, quienes necesiten llegar al tramo cortado también podrán hacerlo a través de las correspondencias con las líneas 1 y 2 en Cuatro Caminos, la 3 en Argüelles y Moncloa, la 4 en Argüelles, la 7 en Guzmán el Bueno, y la 10 y el Ramal en Príncipe Pío.
Las pruebas forman parte de la automatización de la Circular y durante los cortes, dos de los nuevos trenes sin conductor recorrerán el tramo a baja y a alta velocidad. El objetivo es comprobar su comportamiento y verificar, en condiciones controladas, que todos los elementos del servicio automático funcionan de forma integrada.
Estos cierres, de 48 horas seguidas, se repetirán durante varios fines de semana hasta final de año. Metro irá anunciando con antelación qué otros tramos de la línea será necesario cortar a medida que avance el proceso.
La transformación de la Línea 6 es uno de los principales proyectos tecnológicos de Metro de Madrid.
Entre 400.000 y 730.000 viajeros
De momento, las ocho estaciones del tramo cerrado cuentan ya con puertas de andén, en las que se están ultimando pruebas y ajustes que deberían terminar a finales de este mes. Estas puertas son clave para la automatización, puesto que crean una barrera física entre el andén y la vía, y se abrirán y cerrarán de forma sincronizada con los trenes. el estado del servicio en la línea y en el resto de la red.
La transformación de la Línea 6 es uno de los principales proyectos tecnológicos de Metro. Cuando la automatización esté completa, la línea podrá pasar de transportar 400.000 viajeros diarios a 730.000, para responder al aumento de demanda previsto en uno de los grandes ejes de movilidad de la ciudad.
