La Confederación Nacional de Entidades de ELA (ConELA) ha advertido de que algunas comunidades autónomas están aplicando o valorando aplicar copagos a las ayudas previstas en la Ley ELA, como la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Aragón, así como Cataluña y Cantabria, estas dos últimas en menor grado.
Asimismo, la Confederación subraya que otras comunidades, como Asturias, Extremadura o la Comunidad Valenciana, han optado por no hacerlo.
Para ConELA, esta diferencia demuestra que «existe margen» para interpretar correctamente el espíritu de la Ley ELA y garantizar que las ayudas lleguen íntegras a «quienes las necesitan». Por ello, la entidad reclama una «aplicación homogénea» en todo el territorio y pide que «ninguna administración autonómica aplique copagos ni absorba el complemento de gran invalidez en prestaciones destinadas a garantizar cuidados vitales».
Según explica, la Ley ELA nació con el objetivo de asegurar cuidados continuados, especializados y durante 24 horas a las personas con ELA avanzada y a quienes padecen otras enfermedades irreversibles con necesidad de cuidados vitales. Su desarrollo, a través del sistema de dependencia y del nuevo grado 3+, contempla ayudas económicas que pueden alcanzar los 9.850 euros mensuales.

Cuidados muy complejos
Desde ConELA se insiste en que estos cuidados no pueden ser tratados como cuidados sociales ordinarios. «Se trata de cuidados sociosanitarios de alta complejidad, imprescindibles para la supervivencia de las personas afectadas», añade. Asimismo, indica que la propia ley reconoce esta especificidad al contemplar la necesidad de formación especializada para quienes atienden a personas con ELA y otras enfermedades en fases avanzadas.
Por ello, la Confederación considera que aplicar copagos a estas ayudas «desvirtúa» el sentido de la norma. «Si los cuidados tienen carácter sanitario, no debe exigirse aportación económica a la persona beneficiaria, del mismo modo que no se aplica copago en los actos sanitarios», apunta.
Para la entidad, tampoco debería verse absorbido el complemento de gran invalidez, ni limitarse la compatibilidad con otras ayudas vinculadas al entorno familiar cuando estas resulten necesarias para sostener los cuidados.

Cuantías insuficientes
La organización recuerda, además, que las cuantías previstas «ya son insuficientes» para cubrir el coste real de una atención durante 24 horas. «Reducir esa prestación mediante copagos supone alejar aún más a las personas afectadas de los cuidados que la ley pretende garantizar», advierte.
«El objetivo de la Ley ELA no es conceder una ayuda parcial, sino garantizar que las personas puedan vivir con los cuidados que necesitan. Aplicar copagos o absorber prestaciones rompe con ese espíritu», ha manifestado el presidente de ConELA, José Jiménez .
ConELA pide a todas las administraciones autonómicas que sigan el criterio de las comunidades que no aplican copago y que reconozcan estas ayudas como recursos destinados a cuidados vitales, especializados y de carácter sociosanitario.
Una medida «indecente»
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha calificado de «escándalo» y «vergüenza» que la Comunidad de Madrid haya «impuesto un copago» a los pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) pese a ser «la región más rica de España».

«La Comunidad de Madrid es la única que ha puesto un copago a los pacientes con ELA, a pesar de que el Estado ha hecho una transferencia de 500 millones de euros con la ley de dependencia. Esto es un escándalo y una vergüenza, pero este es el pan nuestro de cada día en la Comunidad de Madrid», ha lamentado García en unas declaraciones a los peridoistas en el marco del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud.
En este sentido, la titular de Sanidad ha insistido en que la Comunidad de Madrid es la única región que «dice a los pacientes con ELA que tienen que pagar el 40 por ciento de la prestación». «El resto de comunidades, también del PP, no solo han avanzado en ayudar a las familias y a los pacientes con ELA, sino que además han incrementado esa prestación que ha dado el Estado y, por supuesto, ni se han planteado que esta prestación venga asociada a un copago», ha sostenido.
Tras ello, García ha señalado que es «absolutamente indecente», especialmente después de que la Comunidad de Madrid utilizase la ley ELA como «arma arrojadiza» contra el Gobierno. «No hay que olvidar cómo fue de beligerante la Comunidad de Madrid con respecto a las asociaciones de ELA, al Ministerio de Sanidad y al Gobierno de España», ha apuntado.
