La Comunidad de Madrid trasladará de forma temporal fuera de la Puerta del Sol el trabajo institucional que habitualmente se desarrolla en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia regional. Fuentes de Presidencia han confirmado a este medio que el edificio «no reúne las condiciones necesarias, especialmente de seguridad», para mantener allí esa actividad, y que por ello se están estudiando distintas opciones en instalaciones de la propia Comunidad para llevarla a cabo mientras tanto.
La noticia la adelantó esta mañana la Cadena SER, que apunta como nuevo destino a las oficinas que el Gobierno autonómico tiene en el Canal de Isabel II, en el distrito de Chamberí. El Ejecutivo, sin embargo, no ha confirmado ese lugar ni el plazo estimado y se limita a señalar que hay varias alternativas sobre la mesa.

Gente «extremadamente violenta»
El Gobierno regional vincula la decisión a la acampada por la vivienda instalada frente a la Real Casa de Correos desde el pasado 26 de septiembre y a una sucesión de concentraciones que califica de violentas. En esa misma línea se pronunció ayer la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, que habló de la presencia de gente «extremadamente violenta» en la acampada, con movimientos que llevan «la bandera palestina», después de que el Metro de Sol permaneciera cerrado durante el fin de semana por motivos de salubridad.
Desde los primeros días de la protesta, la Comunidad ha venido denunciando un deterioro creciente del entorno de la sede. En el plano sanitario, el consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, trasladó al delegado del Gobierno un informe sobre los riesgos para la salud derivados de la acampada, el mismo argumento con el que después se justificó el cierre de la estación.

Pintadas y vandalización de la fachada de la Real Casa de Correos
A ello se suman las quejas por seguridad, después de que el Ejecutivo difundiera imágenes de manifestantes encaramados a las ventanas del edificio y lanzando basura contra la fachada cuando aún había personal trabajando, lo que llevó a blindarlo. En cuanto al vandalismo, el Gobierno regional ha llevado ante la Fiscalía pintadas amenazantes contra Ayuso, como «Ayuso cuidado», y daños en la fachada de la Real Casa de Correos, en la estatua del Oso y el Madroño y en la estatua ecuestre de Carlos III. Los acampados, por su parte, han rechazado de plano estas acusaciones.
La salida de Sol llega después de semanas de choque con la Delegación del Gobierno, a la que la Comunidad reprocha no haber desalojado la acampada. El Ejecutivo de Ayuso llegó a pedir a los tribunales su disolución inmediata, pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó tramitar la petición por la vía urgente al entender que afectaba al derecho de reunión. El cierre del Metro, además, fue cuestionado por los sindicatos del suburbano, que negaron haberlo solicitado.
