Las obras del proyecto SHARE de Fuenlabrada comenzarán este mismo mes de noviembre y se prolongarán durante 12 meses, tras la adjudicación de los trabajos de acondicionamiento de parte de los edificios del antiguo colegio público San Esteban. La actuación permitirá crear 20 alojamientos independientes y accesibles para personas mayores y, al mismo tiempo, impulsar una alternativa de acceso a la vivienda para jóvenes del municipio.
El alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala (PSOE), ha anunciado este lunes, durante una rueda de prensa, los principales objetivos de una iniciativa que busca recuperar unas instalaciones educativas prácticamente en desuso y convertirlas en un nuevo espacio residencial integrado en el barrio.
«Vamos a recuperarlos, vamos a integrarlos dentro del barrio y vamos a dinamizarlos», ha señalado el regidor, quien ha destacado que el proyecto se articula en torno a tres ejes: la regeneración de un espacio urbano, la creación de alojamientos adaptados a las necesidades de las personas mayores y la mejora de las oportunidades residenciales para la juventud.

Veinte alojamientos accesibles para personas mayores
La intervención transformará parte de los edificios del antiguo colegio San Esteban en un equipamiento residencial con 20 viviendas independientes y accesibles, con superficies útiles de entre 52 y 58 metros cuadrados.
El diseño contempla cuatro plantas, una galería exterior cubierta para facilitar el acceso a los alojamientos, un ascensor accesible, espacios comunes y terrazas descubiertas. El objetivo es ofrecer a las personas mayores una alternativa residencial que les permita mantener su autonomía en un entorno adaptado a sus necesidades.

Las viviendas que dejen libres se destinarán a jóvenes
El proyecto incorpora un modelo de convivencia intergeneracional que pretende dar respuesta a dos problemas residenciales complementarios. Las personas mayores que se trasladen a los nuevos alojamientos podrán dejar libres sus viviendas actuales, que se destinarán al alquiler para jóvenes del municipio en condiciones de precio protegido.
«De lo que se trata es destinar las viviendas de los mayores que se mudarán aquí al alquiler para jóvenes, con precios protegidos», ha explicado Ayala. Además, los jóvenes que accedan a las viviendas tendrán que hacer un proyecto de voluntariado, colaborando con las personas mayores que les alquilarán sus viviendas.
De esta manera, SHARE aspira a ampliar las opciones residenciales de ambos colectivos y aprovechar las viviendas existentes para facilitar el acceso de la población joven al mercado del alquiler.

Una inversión con financiación europea
El proyecto cuenta con un presupuesto de licitación de 4,16 millones de euros y una financiación del 80 % de la Comisión Europea, a través de la Iniciativa Urbana Europea (EUI).
La propuesta arquitectónica fue seleccionada en un concurso internacional convocado por el Ayuntamiento de Fuenlabrada y el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, al que se presentaron 48 proyectos.
Ayala ha subrayado también el carácter piloto de la iniciativa, cuyos resultados serán evaluados en el marco europeo para estudiar su posible aplicación en otros espacios. «Queremos ser un referente en Europa», ha afirmado el alcalde.
El regidor ha señalado que la experiencia podría reproducirse en otros edificios municipales, especialmente en antiguos centros educativos que queden en desuso. «Tenemos muchos espacios educativos que van a ir en desuso y los vamos a tener que convertir en estos espacios habitacionales», ha apuntado.
Recuperar edificios en desuso para crear vivienda
SHARE se plantea como una experiencia de innovación urbana que combina rehabilitación del patrimonio público, envejecimiento activo y acceso a la vivienda asequible. El proyecto pretende demostrar que la recuperación de edificios existentes puede convertirse en una herramienta para responder a nuevas necesidades sociales sin desvincular a sus usuarios de su entorno.
Con el inicio de las obras previsto para noviembre de 2026 y un plazo de ejecución de 12 meses, el Ayuntamiento da un paso decisivo para transformar el antiguo colegio San Esteban en un nuevo recurso residencial. La experiencia permitirá evaluar la viabilidad de un modelo que Fuenlabrada aspira a extender a otros espacios del municipio.
