El incendio de la Sierra Oeste de Madrid se ha mantenido sin reproducciones durante toda la noche, una evolución favorable que, sin embargo, no permite todavía relajar el operativo. La llegada de una nueva ola de calor, las elevadas temperaturas y la baja humedad mantienen a los servicios de emergencia pendientes de cualquier posible reactivación.
Según ha informado esta madrugada el servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, los equipos de extinción han continuado trabajando durante toda la noche en la consolidación del perímetro y en el remate de los puntos calientes.
Las llamas no han vuelto a aparecer durante la madrugada, pero el peligro permanece bajo la superficie de un terreno todavía caliente y extremadamente seco.
Más de medio centenar de dotaciones vigilan el perímetro
El dispositivo nocturno de Bomberos Forestales de la Comunidad de Madrid ha estado integrado por 30 dotaciones terrestres, ocho vehículos de la Jefatura y cinco patrullas de agentes forestales de la región.
A este amplio despliegue se han sumado 13 dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.
Todos los efectivos se han centrado en recorrer y revisar el perímetro afectado, enfriar el terreno y extinguir aquellos puntos calientes que puedan provocar nuevas llamas con el aumento de las temperaturas.

El calor vuelve a poner a prueba al operativo
La principal preocupación se encuentra ahora en la evolución meteorológica. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado este miércoles el aviso naranja por altas temperaturas entre las 13:00 y las 20:00 horas en la Sierra, el oeste, el sur y buena parte de la Comunidad de Madrid.
Las temperaturas podrán superar los 35 grados en la Sierra y alcanzar entre 38 y 40 grados en numerosos puntos de la región. Aemet también prevé cielos despejados y viento flojo que tenderá a soplar del suroeste durante las horas centrales del día.
La nueva ola de calor puede elevar el peligro de incendios hasta niveles extremos. Aemet advierte de que la combinación de temperaturas muy altas, viento de componente sur y una humedad muy baja puede dificultar las labores de extinción y favorecer las reproducciones en los incendios todavía activos.
Una evolución positiva que todavía no permite bajar la guardia
La ausencia de reproducciones durante la noche supone un nuevo paso hacia la estabilización del incendio, pero los equipos seguirán trabajando sobre el terreno durante toda la jornada.
La prioridad es impedir que las brasas y los puntos calientes recuperen fuerza cuando los termómetros alcancen sus valores más altos.
