Arropada por cientos de vecinos, Maricarmen, de 87 años, ha salido de la casa en la que ha vivido toda su vida en una camilla del Samur, semitumbada y cubierta con una sábana. Maricarmen no ha podido llevarse nada. El fondo de inversión propietario de la vivienda ha rechazado que se le concedan unos días para recoger sus objetos personales.
Su abogada, Beatriz Duro, le había pedido esta mañana a la propiedad, durante la negociación previa al desahucio, unos días para que la mujer pudiera abandonar el piso de forma digna. La propiedad no ha cedido.

Tras el desalojo de los manifestantes situados en la calle y en el portal por parte de los antidisturbios desplegados, los servicios del Samur han atendido a Maricarmen en su vivienda situada en el sexto piso del número 47 de la calle Alcalde Sainz de Baranda.
A Maricarmen, que tiene movilidad reducida, va en silla de ruedad y tiene un 50% de discacidad, la han bajado a pulso los seis pisos hasta la calle, porque el ascensor del edificio está averiado. Posteriormente, la han trasladado en una ambulancia al Hospital Gregorio Marañón. También anoche, cuando se acercó a estar con los acampados frente a su casa, tuvo que bajar en brazos de activistas y voluntarios.
El portal, vacío; la calle, llena
A pesar de la salida de Maricarmen y tras el desalojo policial de los manifestantes, vecinos y activistas que se habían instalado dentro de la finca para impedir el lanzamiento, la calle sigue llena. Allí siguen concentrados a modo de protesta centenares de personas que han acompañado a Maricarmen desde la pasada noche.

Entre ellas ha estado toda la noche Inés Hernand, presentadora de TVE, que participó en la acampada de apoyo y ha servido de maestra de ceremonias durante las actividades llevadas a cabo por los vecinos. Hernand ha calificado de «vergüenza» la actuación policial y la situación de esta mujer, que, según ha denunciado, no tiene una solución habitacional.
Sobre este asunto, el Ayuntamiento de Madrid asegura que sus servicios sociales pueden ofrecerle un alojamiento inmediato, pero su alcalde José Luis Martínez-Almeida, ha pedido «discreción» sobre el recurso concreto.
