El Sindicato de Inquilinas atribuye a la movilización organizada el acuerdo que permitirá a Maricarmen Abascal volver a su casa. En un vídeo difundido este martes por la organización desde la Puerta del Sol, su portavoz Valeria Racu presenta ese desenlace como una victoria lograda «gracias a la lucha», a la organización y al «poder popular».
También lo atribuye a la determinación de la propia Maricarmen, que, según explica, tuvo claro que pelearía «hasta el final», por ella y por el resto de inquilinas. Racu asegura que el sindicato la ha acompañado durante todo el proceso y que sigue haciéndolo. Ese sentido, señala que la continuidad de la movilización es una forma de mantener vivo el ejemplo de la inquilina desahuciada: «Estamos continuando con su legado», afirma. Para la portavoz, el acuerdo, por tantom es la prueba de que «hemos ganado al rentismo».

Para la portavoz, este resultado es lo mínimo que se puede conseguir con organización colectiva. Recuerda un mensaje que el sindicato repite a menudo y es que cuando se organizan, las inquilinas son más fuertes «que cualquier casero, que cualquier político y cualquier juez». Por eso anima a continuar con la movilización.
Un acuerdo de mínimos
A partir de ahí, Racu dirige su reclamación al Gobierno central, en el mismo día en que el Consejo de Ministros, reunido hoy con una hora de retraso, tiene previsto votar el real decreto de vivienda. Si el sindicato ha sido capaz de «doblarle el brazo al rentismo», plantea, no puede aceptar que el Gobierno progresista sostenga que no es posible aprobar esa norma en los términos que reclama la organización, que la ha bautizado como «decreto Maricarmen».
La portavoz describe esa norma como un decreto «de mínimos», un primer paso para empezar a acabar con las leyes que, a su juicio, favorecen a los rentistas. Entre las medidas que reclama, cita los contratos de alquiler indefinidos, que en su opinión rechazan los propietarios porque quieren poder echar a sus inquilinas cuando lo deseen. También pide la congelación de los alquileres, protección frente a los desahucios y una «ley antiestafas rentistas».

‘O decreto Maricarmen o decreto farsa’
Racu advierte que la aprobación de ese decreto sería «solo el principio», pero también un «golpe en la mesa» para dejar claro que en España «no pueden gobernar los buitres». Según sostiene, el Consejo de Ministros tiene «la última oportunidad» para posicionarse: «O decreto Maricarmen o decreto farsa», dice taxativa. El sindicato, añade, mantiene la cuenta atrás y seguirá con la movilización.
El acuerdo al que se refiere el sindicato se alcanzó el lunes entre la empresa propietaria de la vivienda, Urbagestión, y los representantes de Maricarmen con la mediación de profesionales de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid).
Lo pactado contempla un contrato de alquiler de ocho años, con una renta que no podrá superar el 30% de sus ingresos netos. Maricarmen, que sigue ingresada en el Gregorio Marañón, debe aun convalidar el acuerdo. Sigue ingresada en el Hospital Gregorio Marañón.
