La Guardia Civil ha detenido a un menor de edad responsable de la muerte de una mujer de 41 años que fue hallada muerta ayer jueves en la bañera de su casa de Las Rozas, según han informado fuentes de la Comandancia de Madrid.
Encontraron a la mujer sobre las 14:45 horas en la bañera de su domicilio, al parecer fue el otro nieto de 13 años, el que la halló con signos de ahogamiento con el cable de una plancha. La mujer vivía con su pareja, un hombre de 64 años y sus nietos, de 13 y 15 años.
Tras el aviso del menor, los sanitarios se personaron en la tercera planta de la Avenida de la Constitución, 12 de las Rozas. En el lugar de los hechos encontraron a la mujer con una parada cardiorrespiratoria, por la que ya no pudieron hacer nada, solo certificar su fallecimiento.
La mujer presentaba signos de asfixia pero será la autopsia la que determine las causas y circunstancias de la defunción. Al parecer, podría haber sido asesinada por el nieto e 15 años, se desconoce la causa de esta acción.
El presunto autor, menor de edad, salió del domicilio con una bolsa, pero más tarde fue localizado en las inmediaciones de la casa. El suceso ha conmocionado a la localidad de las Rozas.

MUERTES EN EXTRAÑAS CIRCUSTANCIAS
Los servicios de emergencias han localizado los cuerpos sin vida de una madre y su hijo en un piso de la calle Atocha de la capital. El estado de descomposición de los cuerpos apunta que la muerte no es reciente.
Los cuerpos, de una madre de 91 años y su hijo de 49 años, no presentaban signos de violencia. El avanzado estado de descomposición indica, en un principio, que llevarían meses fallecidos.
Los sanitarios del Samur-Protección Civil desplazados hasta el lugar han certificado el fallecimiento de ambos, según ha informado un portavoz de Emergencias Madrid. Tras las primeras inspecciones policiales y sanitarias creen que que se trata de una muerte natural.
El aviso de un fuerte olor que se desprendía de la vivienda desde hace días, hizo a los servicios de emergencias intervenir. Cuando los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, subieron al cuarto piso del número 35 de la calle Atocha, entraron en la casa se encontraron con los dos familiares, madre e hijo fallecidos.
Al tratarse de una mujer tan mayor, pudo morir la primera por una enfermedad y, posteriormente el hijo de inanición o por cualquier tipo de accidente, ya que era una persona dependiente y sufría el síndrome de espectro autista. Al parecer no tenían muchos familiares o allegados que les visitaran, según apuntan los vecinos. El padre de la familia había fallecido años antes.
