La Atención Primaria (AP), tanto en la Comunidad de Madrid, como en el resto de España se está enfrentando en los últimos a numerosos problemas, en especial, la falta de profesionales, que se ha acentuado con la llegada de la pandemia y lo seguirá haciendo en un futuro como consecuencia de las jubilaciones previstas para los próximos años, así como por la fuga de cerebros a otros países.
De hecho, la AP es la segunda especialidad con una pirámide etaria más envejecida actualmente, con los mayores porcentajes de profesionales con 60 y más años (33,2%, uno de cada tres) y de 50 y más años (60,2%). Se prevé que España pierda 80.000 médicos por jubilación en los próximos diez años, a una media anual de entre 7.000 y 8.000 médicos por año.
Para intentar frenar este problema, más de 1.000 sanitarios se están formando actualmente en 174 centros de salud de la región con el objetivo de incrementar la oferta profesional en la Sanidad Pública de la región, que cuenta con 700 formadores y sumará 306 nuevas plazas el próximo año.
En concreto, se trata de más de un millar de internos residentes especializados en Medicina (MIR), con 893 en la región, y Enfermería (EIR) Familiar y Comunitaria, con 123, que completan su instrucción académica en Atención Primaria. Al frente de esta tarea se sitúan hoy más de 700 tutores principales.
La consejera de Sanidad de la Comunidad, Fátima Matute, ha subrayado que además este año se ha aumentado la oferta formativa, tanto de médicos de familia como de enfermeras, y se ha pedido al Ministerio de Sanidad que se acrediten 12 centros más.
En concreto, la región acogerá el próximo año la mayor convocatoria de su historia con 306 plazas para capacitar a estos futuros profesionales. «Es la mayor oferta formativa de España, apostando precisamente por nuestros profesionales en ese plan de mejora de la Atención Primaria», ha recalcado Matute.

Centros acreditados
Además, el Ejecutivo madrileño ha reclamado al Gobierno central que acredite como 12 centros para docencia y que todos los nuevos tengan esta función. «Nosotros en la Comunidad de Madrid lo que hacemos es acreditar todas nuestras unidades docentes, aumentar la oferta formativa un 12% más, 360 profesionales sanitarios, porque la cronicidad, la complejidad, la mayor longevidad hace que necesitemos más profesionales sanitarios y aparte la tasa de reposición con las jubilaciones también hace necesario que pensemos en un futuro muy cercano que necesitamos a estos profesionales para atendernos», ha explicado.
A los internos residentes se les instruye en la atención a problemas de salud habituales, uso de la ecografía, infiltraciones, control del paciente crónico, asistencia domiciliaria, prescripción, actividades de promoción o prevención, como vacunación, o los consejos sobre hábitos saludables.
Con el aumento de unidades y puestos de aprendizaje la Comunidad de Madrid –que cuenta con siete Unidades Docentes de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria– el Ejecutivo regional confía en atraer al mayor número de futuros especialistas desde el inicio de su formación específica, con el objetivo de fidelizarlos tras finalizar la residencia.
Para conseguir este fin, el Gobierno madrileño ha implantado un incentivo económico anual para los tutores principales de Formación Sanitaria Especializada, tanto en Atención Primaria como Hospitalaria. Oscila, para la Medicina de Familia, entre los 1.500 y los 1.700 euros, en función de que tengan a su cargo uno o dos o más residentes, y entre los 1.200 y 1.300 para Enfermería.
En el caso de los médicos, y entre otras acciones, desde junio la Comunidad de Madrid les ofrece un contrato de tres años en el Servicio Madrileño de Salud. Se benefician, además, de las medidas en materia de Recursos Humanos aprobadas en Consejo de Gobierno el pasado mayo para estimular y mantener la contratación de especialistas en el primer nivel asistencial, mediante retribuciones específicas.
Entre ellas destaca el incentivo de 450 euros por ocupar un puesto en una categoría deficitaria, y los 500 adicionales para el ejercicio en el turno de tarde, que suponen 300 si optan por el mixto.
«Con las mejores retribuciones, la estabilidad laboral y la oferta de un contrato con una duración mínima de tres años, más luego que saben que de forma bienal va a haber ofertas de consolidación, creo que es algo atractivo para que los MIR se queden trabajando en el Sistema Madrileño de Salud», ha defendido Matute.
