El Centro Cívico Sector III de Getafe acogió este martes 13 de mayo la clausura de la exposición Alegorías de la represión franquista, del artista Gorgonio Ferrero, una muestra que durante semanas ha reunido a numerosos vecinos interesados en la memoria histórica, la posguerra y la represión durante la dictadura franquista.
La jornada concluyó con la presentación del libro La democracia expansiva o cómo ir superando el capitalismo, de Nicolás Sartorius, en un conversatorio organizado por Más Madrid Getafe .
Antes del inicio del acto, Sartorius recorrió la exposición, centrada en escenas de represión, trabajo forzado y violencia durante el franquismo. Durante la visita también estuvo presente el recuerdo de Pedro Patiño, el joven trabajador y militante de Comisiones Obreras asesinado por la Guardia Civil en Leganés en 1971 mientras repartía octavillas para convocar una huelga en las fábricas de la zona sur de Madrid, un episodio convertido en símbolo de la lucha obrera y antifranquista.

“Getafe fue un punto clave de la lucha obrera”
Durante el encuentro, Nicolás Sartorius recordó en varias ocasiones su relación con Getafe y el papel fundamental que jugó la ciudad en el movimiento obrero y sindical durante los últimos años del franquismo y la Transición.
“Getafe era un punto importantísimo en Madrid por el movimiento obrero, por las fábricas y por la lucha contra la represión”, señaló durante una conversación que conectó constantemente la memoria histórica con los desafíos políticos y sociales actuales.
El salón de actos del Centro Cívico Sector III se llenó para escuchar a una de las figuras históricas del sindicalismo español, fundador de Comisiones Obreras y protagonista de la lucha democrática durante la dictadura.

Del franquismo al capitalismo digital
A lo largo del conversatorio, Sartorius insistió en la necesidad de entender la historia para comprender el presente. A partir de las reflexiones recogidas en su libro, abordó cuestiones como el auge de la extrema derecha, el individualismo, el debilitamiento de la izquierda, el poder de las grandes corporaciones o los riesgos del capitalismo digital.
Uno de los ejes centrales del debate fue el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas y de las oligarquías económicas globales.
Sartorius advirtió de que gigantes tecnológicos y financieros ya operan “por encima de muchos Estados” y alertó sobre los peligros de dejar cuestiones como la inteligencia artificial o la comunicación global en manos de intereses privados.
“El poder político y democrático tiene que ser capaz de controlar eso para que no termine controlando el mundo”, defendió.
También hubo espacio para analizar el auge de líderes como Donald Trump, Javier Milei o Isabel Díaz Ayuso, fenómenos que relacionó con el respaldo de grandes poderes económicos y mediáticos.
Según explicó, estos discursos crecen apoyados en el dominio de los medios de comunicación y de las redes sociales, aunque insistió en que todavía existen espacios para la esperanza y para la reacción democrática.

La esperanza puesta en Europa y en una nueva fuerza sindical
Pese al diagnóstico crítico, Sartorius se mostró optimista sobre el futuro. Durante el acto defendió la necesidad de reconstruir una fuerza sindical capaz de volver a ilusionar a los trabajadores y especialmente a los jóvenes.
En este sentido, insistió en que el sindicalismo no puede seguir funcionando únicamente desde estructuras nacionales fragmentadas, sino que debe organizarse a nivel europeo para tener capacidad real frente al poder económico global.
“Hace falta una fuerza sindical europea fuerte y organizada, con capacidad de influir dentro del Parlamento Europeo y no pequeños grupos aislados en cada país”, señaló.
También puso ejemplos recientes que, a su juicio, demuestran que todavía existen alternativas políticas capaces de conectar con la ciudadanía, citando algunos movimientos sociales europeos o campañas como la del actual alcalde de Nueva York, a quien destacó por “bajarse al barro” y hablar directamente con la gente.

Un acto entre memoria y presente
La conversación, que mezcló memoria histórica, análisis político y reflexión sobre el futuro de la democracia, terminó con un largo aplauso del público y una firma de libros en la que numerosos asistentes pudieron conversar con Sartorius de manera cercana.
La clausura de la exposición y el conversatorio cerraron así una jornada marcada por la memoria obrera y antifranquista de Getafe, pero también por un debate abierto sobre el presente y el futuro de la democracia en Europa.
