Publicidad

La ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, ha asegurado este lunes que en los libros de texto que se impartirán a partir de septiembre en los cursos impares, adaptados a la LOMLOE y a los nuevos currículums de enseñanza, no hay adoctrinamiento, al tiempo que ha garantizado que estarán listos para el nuevo curso escolar.

«¿Se creen que la ministra de Educación o los distintos consejeros de Educación llamamos a los profesores y les decimos: adoctrinen ustedes a los estudiantes?«, ha cuestionado la ministra al preguntarse qué quieren decir los que critican los manuales al hablar de adoctrinamiento.

Publicidad

Durante su intervención ante los Desayunos Informativos de Europa Press, la ministra ha pedido un poco de «seriedad», advirtiendo de que se hace un «flaco favor» al utilizar este término para definir el compromiso y trayectoria de los más de 700.000 profesores que hay en España.

También ha justificado la aparición en esos libros –que todavía son provisionales a la espera de la aprobación de la parte curricular que corresponde a las comunidades autónomas– de fotos del PSOE señalando que el partido forma parte de la historia de España.

En todo caso, ha puntualizado que desde el Ministerio no se elige el contenido de ningún libro de texto –aunque estos deben adaptarse a los decretos de enseñanzas aprobados tanto por el Gobierno como por las CC.AA– y que estos libros los eligen los claustros de los centros de manera colegiada.

«Creo que hay que tener un respeto hacia esa elección«, ha enfatizado para añadir que «claro» que los textos estarán listos para el próximo curso. En este sentido, ha subrayado que ha precisado que se están acelerando los trabajos tanto por parte del Gobierno como de las autónomas para llegar en «tiempo y forma».

Una profesora imparte clase (Foto: EP)

Filosofía e Historia

Sobre los curriculums de enseñanzas, la ministra ha querido deshacer un «mantra» sobre la asignatura de Filosofía. «En septiembre, en este país se va a estudiar más filosofía que nunca», ha dicho recalcando que será obligatoria en Bachillerato y admitiendo que también se da la posibilidad a las CC. AA de que sea optativa en ESO. Junto con ello, ha recalcado que se ha recuperado la asignatura de Valores Cívicos y Éticos.

Respecto a la asignatura de Historia, han vuelto a defender que se estudie desde 1812 en Bachillerato argumentando que hay muchos casos de jóvenes de 16 y 17 años que no conocen la II República, la dictadura o el actual sistema parlamentario y defendiendo que hay que dedicar tiempo a aprender estos conceptos de forma más «sosegada y profunda».

Precisamente, durante su intervención inicial, Alegría ha asegurado que en ninguna de las 665 páginas de los reales decretos que regulan los nuevos currículos educativos se dice que ni los conocimientos, ni la memoria, ni el esfuerzo vayan a quedar postergados.

En todo caso, ha defendido que hay que actualizar la forma de enseñar y de aprender para que los niños y jóvenes de hoy estén preparados para una sociedad y un sistema productivo que les va a exigir, con toda seguridad, un aprendizaje y actualización permanente a lo largo de toda la vida.

«Ese y no otro es el significado profundo de la educación en competencias que está en la raíz del cambio educativo actual y que busca favorecer aprendizajes más profundos aumentando la motivación y la comprensión de su utilidad», ha dicho.

Este cambio persigue, según ha afirmado que, al final de cada etapa educativa, los alumnos sean competentes para comunicar y expresarse; en el uso de las herramientas digitales; y en el dominio de lenguas extranjeras; competentes en ciencias, matemáticas y tecnología; en capacidad para idear y poner en marcha soluciones y proyectos; en la comprensión del arte y de la cultura; y en su desempeño individual y social como ciudadanos responsables.

Por otro lado, la ministra ha señalado que otras de sus líneas de trabajo es incentivar la atención de las niñas y las jóvenes hacia las disciplinas tecnológicas porque es están perdiendo «una gran cantidad de talento» que el país necesita en esas áreas «por culpa de una brecha de género más que real».

«Sabemos que esta brecha comienza a abrirse en la infancia. Por esta razón, en los nuevos currículos educativos hablamos de perspectiva de género –eso que algunos se empeñan en ridiculizar– porque necesitamos incorporar muchas más mujeres a los ámbitos científicos y tecnológicos para que nuestro país no se quede rezagado», ha dicho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.