El exvicepresidente del Parlamento Europeo y fundador de Vox, Alejo Vidal-Quadras, ha comparecido hoy ante el juez que investiga el atentado que sufrió en Madrid en noviembre de 2023. El político recibió un disparo en la cara cuando se encontraba caminando en pleno centro de Madrid, tiroteo del que responsabiliza al régimen de Irán.
A la salida de su comparecencia judicial, que se ha prolongado unos 30 minutos, Vidal-Quadras ha reiterado ante los medios: “Lo dije desde el primer momento, y cada vez hay más indicios claros”. Atribuye el ataque a su respaldo público a la oposición iraní, y ha señalado que tanto él como las fundaciones con las que colabora han sido señaladas por Teherán.

Vidal-Quadras ha sostenido que figura como uno de los principales objetivos del régimen de Irán. Y no solo él como persona física, sino también dos fundaciones: una de la que es presidente y otra de la que durante años figuró como presidente de honor.
Así vivió Vidal-Quadras su atentado
Durante su declaración ante el juez Santiago Pedraz, el expolítico ha relatado cómo sucedieron los hechos: «Ese día volvía de pasear, de andar por el Retiro y oí una voz detrás de mí que decía: ‘Hola, señor’. Y cuando me di la vuelta, giré la cabeza, y recibí el disparo. Y a partir de ese momento, pues ya mis recuerdos son confusos porque perdí la conciencia, la recuperaba a ratos, pero ya no recuerdo nada más hasta que me desperté en la UCI».
Como consecuencia del disparo, Vidal-Quadras sufre diferentes secuelas físicas y psicológicas: insensibilidad facial, pérdida de audición del 40% y trastorno por estrés postraumático. El expolítico ha indicado hoy ante el juez que sigue en tratamiento y bajo medicación.
Vidal-Quadras ha reconocido que los meses posteriores los vivió con «preocupación» porque el ataque lo habría ordenado «un régimen que ha asesinado a muchísimos disidentes iraníes fuera de Irán y desde el año 2018 ha intentado atentar contra figuras políticas occidentales, tanto norteamericanas como europeas». «Y, bueno, pues esto suscita la lógica preocupación», ha apuntado.

Por último, Vidal-Quadras ha sido preguntado sobre si se replantea su activismo en apoyo de la oposición iraní. «Sí, me lo replanteo para seguir con más entusiasmo, energía y dedicación que antes, si cabe», ha zanjado.
Siete detenciones
La investigación policial realizada sobre el atentado de Vidal-Quadras ha desembocado en, al menos, siete detenciones. La última, en noviembre de 2024, fue la de un presunto colaborador del tirador. Previamente, la Policía había arrestado a una mujer en Países Bajos por su presunta implicación en la financiación del ataque, así como a un ciudadano venezolano en Colombia, buscado por terrorismo.
En España también se detuvo a tres personas: un converso español en Lanjarón (Granada), enviado a prisión, y otros dos sospechosos —una británica y un detenido en Fuengirola— que quedaron en libertad con medidas cautelares.
La Policía Nacional sostiene que el atentado fue minuciosamente planificado, con seguimientos a la víctima, compra de material y reuniones previas en varios puntos del país. La principal línea de investigación apunta a la participación de la organización criminal Mocro Maffia, presuntamente contratada desde Irán.
En febrero de 2024, Vidal-Quadras compareció en una rueda de prensa donde calificó su supervivencia como un “milagro” y reiteró sus acusaciones contra Irán. Pidió a la Unión Europea medidas firmes, como el cierre de embajadas iraníes en suelo occidental, y expresó su plena confianza en la labor de la Audiencia Nacional y de la Policía.
