La Asociación Vecinal de Saconia llevará esta tarde hasta la Junta Municipal de Moncloa su protesta frente a los planes que podrían acabar con el área de esparcimiento de los vecinos situada en el espacio interbloque de la calle San Gerardo, 11.
La movilización está programada para hoy a las 17:15 en la Junta de Distrito de Moncloa, situada en el número 77 de la calle Francos Rodríguez. El objetivo es expresar su rechazo a los planes de la empresa Residencias Asistidas, que pretende «abrir un negocio con un acceso para vehículos» en ese punto de la calle San Gerardo, según ha comunicado la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).

Encabezada por la Asociación Vecinal Poetas Dehesa de la Villa, la comunidad de vecinos ha organizado actividades de protesta todos los viernes desde septiembre en el espacio afectado, en oposición al Plan Especial aprobado por el Ayuntamiento de Madrid, que permite la creación de dicho acceso para vehículos.
En el Pleno de este jueves, además, los grupos de Más Madrid y el PSOE presentarán una propuesta para establecer una mesa de diálogo que incluya a los vecinos afectados, la empresa Residencias Asistidas y representantes del Ayuntamiento de Madrid, con el fin de buscar una solución a este problema.
«Residencias Asistidas intenta por cuarta vez llevar a cabo su plan y, a pesar de la existencia de dos sentencias favorables para los vecinos, el Ayuntamiento ha presentado un Plan Especial para cambiar la categoría del suelo y así llevar a cabo la construcción de un vial para dar acceso a tráfico rodado al solar situado en la calle San Gerardo 11, invadiendo zonas peatonales consolidadas desde los años 70″, ha resumido la asociación vecinal.
Destrucción de jardines y un parque infantil
El plan del propietario de Los Nogales, «supondría un daño urbanístico sin precedentes para el barrio, que afectaría a todo el conjunto urbanístico, puesto que destruiría jardines, un parque infantil, incrementaría el tráfico, el ruido y la contaminación, aumentando también los problemas de tráfico y aparcamiento».
Además, temen que este proyecto siente un precedente para futuras intervenciones que afecten a otras áreas del barrio. Señalan que el Plan Especial contradice el Plan General de Ordenación Urbana vigente, que designa el espacio como una zona de descanso y recreo para los residentes.
A esto se suman preocupaciones sobre la seguridad de las viviendas cercanas a la futura construcción, que incluirá tres plantas de garaje subterráneo y varias plantas superiores. La cercanía, sumado a la existencia de un subsuelo arenoso, así como los riesgos en caso de incendio por su angosto emplazamiento, generan una gran incertidumbre e inquietud en el vecindario.
