Trepar por el lomo de una osa, cruzar un puente colgante hasta lo alto de una torre y bajar por un tobogán de 4,8 metros. Así será la experiencia del nuevo parque infantil de Parque Ventas, protagonizado por dos figuras de madera —una osa y su cría— que rinden homenaje al Oso y el Madroño, uno de los emblemas más reconocibles de Madrid.
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, ha avanzado este miércoles los detalles de la instalación durante una visita a las obras, acompañado de la vicealcaldesa, Inma Sanz, y de responsables municipales de Salamanca y Ciudad Lineal.

El conjunto, pensado para niños de entre 3 y 12 años, se encuentra actualmente en fase de fabricación. Se articula en torno a la figura de la «mamá osa», conectada mediante un puente a una torre de escalada con redes y anillos. Junto a ella habrá una zona de autotransferencia y un tobogán inclusivo de 1,3 metros, preparado para menores con distintas capacidades.
El osezno, de menor tamaño, hará las veces de refugio y por dentro incorpora redes de juego, mientas que por fuera, tiene presas para trepar. El recorrido se remata con postes trepables en forma de flor y trece tocones para trabajar el equilibrio.

Un parque infantil inclusivo
El diseño responde a la idea de que las figuras mantengan un estilo abstracto para estimular la imaginación, según ha explicado el director general de Espacio Público, Obras e Infraestructuras, José Luis Infanzón. También ha destacado el carácter inclusivo del espacio, pensado para niños de distintas edades y capacidades.
Las piezas se fabricarán en madera de accoya, el mismo material empleado en los juegos de Madrid Río en 2010, que según Infanzón siguen en buen estado 16 años después.
El parque forma parte de una estructura mayor que conectará los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal a través de ocho pasarelas y tendrá 16.370 metros cuadrados de zonas verdes.
Un pulmón verde
Este parque infantil es solo una pieza de un proyecto mucho mayor. Parque Ventas creará 16.370 metros cuadrados de zona verde sobre 200 metros de los 16 carriles de la M-30. Unirá los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal a través de ocho pasarelas peatonales, de las que las cuatro del lado de Salamanca ya están conectadas.
El proyecto incluirá también una cafetería, un pequeño auditorio al aire libre, zonas de calistenia, 960 árboles y más de 48.800 arbustos. Sumadas las mejoras en ambos márgenes de la M-30, la actuación total supera los 56.600 metros cuadrados.
