Una agente de la Policía Municipal de Madrid disparó con su arma reglamentaria a un hombre que, tras agredir a un vigilante de seguridad en la estación de Metro de Pitis y arremeter contra los agentes que intentaron detenerle, se refugió en una vivienda de la avenida Ventisquero de la Condesa, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, donde retenía a una pareja de jóvenes con varios cuchillos. Los hechos ocurrieron el pasado 5 de septiembre y el caso está siendo investigado por la Brigada de Homicidios de la Policía Nacional.

La descarga del táser no fue suficiente
Cuando los agentes llegaron a la vivienda y el hombre no depuso su actitud —mientras gritaba, entre otras expresiones, «Alá es grande», según las fuentes policiales consultadas por Europa Press—, le dispararon primero con una pistola táser. Sin embargo, las varias capas de ropa que llevaba puestas redujeron el efecto de la descarga. El hombre, un senegalés nacido en 2001, logró cortar los cables del táser con uno de los cuchillos que portaba, por lo que una agente municipal terminó disparando con su arma reglamentaria.
Traslado hospitalario y apoyo institucional
El hombre fue atendido por el Samur-Protección Civil en el lugar y trasladado después a un hospital de la capital. Las fuentes policiales consultadas no descartan que ingrese en prisión cuando se recupere de las heridas. La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, trasladó su apoyo a los agentes intervinientes y pidió «discreción» mientras avanza la investigación.
