La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha adelantado que las ordenanzas fiscales de 2027 traerán “buenas noticias para los madrileños”. El Ayuntamiento las presenta este jueves y serán las últimas que apruebe el equipo de José Luis Martínez-Almeida antes de que termine el mandato. No obstante, llegan con una pregunta sin resolver sobre qué pasará finalmente con la tasa de basuras, cuyo destino está ahora en manos del Tribunal Supremo.
El alto tribunal ha admitido a trámite los recursos de casación del Consistorio contra varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Una de ellas tumbó la tasa de 2025 porque el expediente no estaba completo.
Almeida atribuyó la anulación a un defecto de forma y, por consejo de los servicios jurídicos municipales, decidió en abril llevar el caso al Supremo porque, según dijo, “hay motivos”. El alcalde respaldó entonces el trabajo de los funcionarios, convencido de que el expediente se tramitó bien, y admitió que el Supremo no suele aceptar este tipo de recursos, aunque considera que el de Madrid tiene base suficiente para generar “una duda razonable” sobre lo resuelto por el TSJM.

Un «tasazo» para toda España
Mientras el pleito sigue abierto, la contestación vecinal no ha parado. Más de 130.000 personas recurrieron sus recibos el ejercicio pasado ante el Tribunal Económico-Administrativo Municipal, y Más Madrid ha vuelto a lanzar una campaña contra lo que llama el “tasazo de basuras” para animar a la ciudadanía a reclamar. La respuesta del alcalde ha sido insistir en que no hay sentencia firme, a la vez que Sanz, por su parte, ha dirigido sus críticas al Gobierno de coalición, al que culpa de imponer ese “tasazo” en toda España.
Desde Cibeles han informado de que la tasa de basura para 2026 está calcuda en función del número de personas empadronadas en cada vivienda a 1 de enero.
La tasa que se cobra este año ya calcula la cuota en función de cuántas personas están empadronadas en cada vivienda a 1 de enero de 2026, con diez tramos que van de una persona a diez o más. Cada recibo suma dos conceptos: una tarifa básica, común a todos los inmuebles por disponer del servicio de recogida y tratamiento de residuos, y otra que depende de la generación.
La delegada de Hacienda, Engracia Hidalgo, defiende que este sistema aporta “mayor equidad y seguridad jurídica” y destaca que muy pocos ayuntamientos han conseguido incorporar el padrón por su complejidad técnica.
