Las protestas por la tala de árboles en Madrid Río para abrir una nueva estación en la ampliación de la línea 11 de Metro se acrecentan día tras día. Requerimientos judiciales, denuncia de irregularidades administrativas, recogida de firmas entre los vecinos, concentraciones… La tala prevista en Madrid Río ha despertado la indignación entre los ciudadanos.
Así, ayer la asociación vecinal Pasillo Verde-Imperial pidió medidas cautelarísimas a la Fiscalía de Madrid y al juzgado de guardia ante las talas «irreparables» que se producirán con las obras de ampliación de la línea 11. La solicitud plantea la «paralización inmediata de las obras» antes de que su inicio «produzca daños irreparables al medio ambiente urbano y a la calidad de vida de los vecinos».
Esta petición se une a la recogida de firmas que están realizando los vecinos de la zona, que ha reunido en menos de 72 horas más de 38.350 firmas en la plataforma Change.org.

Ecologistas en Acción denunció ayer «irregularidades en los trámites administrativos» de la ampliación de la línea 11 de Metro. La confederación ecologista ha alertado en un comunicado del «incumplimiento del trámite de información pública tras las importantes modificaciones respecto al proyecto original», a lo que añade que las afecciones al arbolado y zonas verdes «están incumpliendo la declaración de impacto ambiental del proyecto».
Sumado a todo esto, diferentes asociaciones vecinales, sociales y ecologistas han convocado una concentración en protesta por «la destrucción de parques por la ampliación de la L11». El parque de Comillas (Carabanchel), el de Arganzuela (incorporado en Madrid Río) y el Darwin (Moratalaz) serán los epicentros de la protesta ciudadana que tendrá lugar este sábado 18 de febrero a las 12:30 horas.
Reducción de la tala y «optimización»
Ante esta situación, el Gobierno de la Comunidad ha anunciado que trabaja para «reducir» la tala de árboles afectados por las obras del Metro, así como «en una optimización también por otros motivos técnicos». Lo ha avanzado el consejero de Transportes e Infraestructuras, David Pérez, durante su intervención en la sesión de control del Pleno de la Asamblea, en respuesta a las críticas de la diputada de Más Madrid María Pastor.

En un primer momento, el Gobierno regional había anunciado que talaría un total de 1.027 árboles por la ampliación de la Línea 11 del suburbano pero subrayó que compensaría al Ayuntamiento de la capital con 19.513 ejemplares. Según explicaron desde el Ejecutivo regional, se preservarán 58 protegiéndolos con tablones de madera y se trasplantarán 348.
Obra «especialmente demandada por los vecinos y asociaciones»
Por otro lado, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Inmaculada Sanz, ha asegurado esta mañana que el Gobierno madrileño «respeta esas acciones» pero que, «en todo caso estamos hablando precisamente de una infraestructura especialmente demandada por los vecinos y asociaciones de vecinos de esa zona, que fueron quienes más reclamaron que se construyera una salida de Metro en esa zona de la ciudad para dar cobertura y mejorar el transporte público en la zona».
«Me sigue sorprendiendo», ha añadido Sanz, «la doble vara de medir de algunas asociaciones cuando con equipos de Gobierno anteriores cuando se talaban diez mil árboles, como ocurrió con el equipo de Gobierno anterior, no se produjo ninguna de estas iniciativas y, sin embargo, pues ahora parece que sí se producen».

Sanz ha insistido en que cuando se producen obras que afectan a árboles lo que se hace es «replantar esos árboles en la medida de lo posible o incorporar nuevas plantaciones en otros espacios». El Ejecutivo local va a «velar por el cumplimiento exhaustivo de la normativa; vamos a seguir potenciando la plantación de árboles en esta ciudad», ha señalado al tiempo que destacaba que «a lo largo de estos casi cuatro años son 185.000 árboles los que se han plantado en la ciudad, seguimos siendo reconocidos por todos los organismos internacionales: l ONU hace unos meses volvió a declararnos ‘ciudad arbórea del mundo».
