El Ayuntamiento de Madrid ha dado un nuevo paso en la tramitación de Madrid Nuevo Norte con la aprobación inicial del proyecto de Estatutos y Bases de Actuación para la constitución de la Junta de Compensación del área Malmea-San Roque-Tres Olivos, un desarrollo en el que está prevista la construcción de 7.100 viviendas, de las que 1.400, el 20%, contarán con algún tipo de protección pública.
En rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, la vicealdesa de Madrid, Inma Sanz, ha subrayado que este ámbito es el que más viviendas aportará dentro de la operación urbanística para Madrid Nuevo Norte, donde en su conjunto están proyectadas 10.500 viviendas, de las que 2.100 serán protegidas.
Este ámbito, uno de los cuatro que forman el proyecto junto a Las Tablas, Centro de Negocios y Estación de Chamartín, contará además con dotaciones públicas de salud, educativas, deportivas y sociales que ayudarán a cubrir las necesidades de estos barrios.

Nodos de transporte
Se ha proyectado también la construcción de dos nodos de transporte público situados al norte y al sur, cada uno de ellos con una nueva estación de Metro, de Cercanías y varias paradas del nuevo sistema de autobús prioritario de alta capacidad, con plataforma reservada y prioridad semafórica.
La iniciativa, impulsada por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, reservará también una superficie de 509.246 metros cuadrados a las redes públicas locales. Esto permitirá a los vecinos de este entorno disfrutar de más de 160.000 metros cuadrados de zonas verdes y espacios libres, así como de equipamientos sociales y servicios urbanos, con más de 136.000 metros cuadrados, y otros 210.000 metros cuadrados de vía pública.
Además, un total de 214.864 metros cuadrados tendrán como finalidad el uso terciario oficinas y 36.119 metros cuadrados serán para el terciario comercial, ha apuntado el Ayuntamiento en un comunicado.

Puentes, pasarelas y un gran parque
En materia de conexión, se creará un nuevo gran eje ambiental norte-sur que integrará los nuevos ámbitos a través de un gran parque lineal. Se trata del eje verde de Madrid Nuevo Norte, que conectará los ecosistemas naturales del monte de El Pardo, a lo largo de la continuación de la calle de Agustín de Foxá, con el paseo de la Castellana. También se potenciará la movilidad ciclista con una nueva red de carriles que conectará con el Anillo Verde Ciclista y el carril bici de Colmenar Viejo.
En lo referente a la protección del patrimonio existente en este entorno, el expediente contempla la preservación, en su actual ubicación, del Edificio Profidén y la ermita de Nuestra Señora de Lourdes, ambos catalogados con nivel de protección 2, así como la ermita de San Roque.

El desarrollo de esta iniciativa urbanística llevará aparejadas, además, importantes mejoras para las infraestructuras de este entorno del norte de Madrid y para toda la ciudad. Por un lado, se avanzará en la transversalidad viaria este-oeste desde el casco de Fuencarral a Las Tablas con su conexión mediante tres puentes y un túnel: el puente de Malmea, el de prolongación de Cardenal Herrera, el puente del Monasterio de Arlanza y el túnel de Afueras de Valverde.
Al sur, tres puentes sobre la M-30, dos nuevos en las calles de Agustín de Foxá y Antonio Cabezón, además de la reforma y ensanchamiento de la pasarela ya existente en Mauricio Legendre, que lo conectará con el Centro de Negocios de Chamartín.
Desde el Ayuntamiento de la capital han subrayado que la puesta en marcha de esta iniciativa urbanística hará desaparecer esta brecha histórica de la ciudad que aislaba barrios completos y se comportaba como una barrera artificial.
