Jorge Bravo
Jorge Bravo, con el cartel reivindicativo (Foto: D.G.C.)

La Jefatura de policía Local de Parla, dependiente del Gobierno local (PSOE y Más Madrid), ha zancadilleado parte de las mejoras del convenio laboral del Cuerpo que hubiesen dado una solución al problema de conciliación que ha planteado Jorge Bravo, el agente que tuvo que ser hospitalizado tras 14 días en huelga de hambre para reclamar un cambio de turno a la noche para poder conciliar con su familia y sus nueve hijos, reivindicación que la Dirección del cuerpo policial le deniega constantemente.

Fuentes municipales, por su parte, han negado cualquier tipo de maniobra en ese sentido.

Bravo había solicitado el cambio de turno para poder ayudar a su mujer y que el día a día no se le hiciera tan cuesta arriba. La Jefatura le denegó continuamente este cambio, lo que le llevó a iniciar una huelga de hambre frente a las puertas del Ayuntamiento parleño con una pancarta. Dos semanas de protestas sin ingerir alimentos sólidos derivaron en la hospitalización del agente debido a un «síncope provocado por una arritmia cardiaca».

policía local Parla
Jorge Bravo, atendido tras sufrir el síncope.

Unas semanas después, la polémica se sigue agravando. El agente estaba esperando a quedar adscrito a una comisión de servicio en otro municipio donde poder trabajar de noche. No prosperó.

De esta manera, había depositado buena parte de sus esperanzas en las mejoras del convenio colectivo, que incluirían en principio medidas de conciliación familiar que avalarían los cambios de turno en casos de necesidad demostrada, pero que, inesperadamente, desaparecieron del texto final.

Supresión de los anexos

Esto viene corroborado por la eliminación de un apartado del convenio que establecía que, por motivos de conciliación de la vida personal, familiar y laboral, se podían crear puestos «adaptados específicamente para atender las necesidades acreditadas de conciliación».

policías locales de Parla
Un grupo de policías locales de Parla (Foto: Archivo)

También contemplaba la posibilidad de necesidades urgentes. En este caso, el Cuerpo podría cambiar el turno a los policías «cuando existan razones de urgencia o situaciones personales que requieran una respuesta inmediata en la organización del tiempo de trabajo».

Así redactado, el borrador de convenio permitía en marzo dar respuesta a casos como los de Bravo. El nuevo convenio incluía un anexo al artículo trece, que incluía «específicamente la posibilidad de que jefatura cambie de turno o adapte el horario a quien lo necesite por cuestiones de conciliación familiar».

Según uno de los sindicatos participantes en la negociación, la negociación del nuevo convenio estaba «cerrada» en aquel momento, con las clausulas de conciliación familiar ya incluidas.

Cambios inesperados

Pese a todo, el 7 de abril, dos días antes de la votación del nuevo acuerdo, el sindicato envió otro borrador en el que se había «eliminado el anexo». «Le pregunto al delegado sindical y me dice que se ha eliminado porque así lo ha pedido jefatura», explica el policía a Noticias para Municipios.

Jorge Bravo
El policía local de Parla Jorge Bravo, en su protesta diaria en el Ayuntamiento (Foto: D.G.C.)

Según el funcionario policial, Jefatura habría solicitado la eliminación de las mejoras en conciliación -las que habrían solventado el contencioso- «a cambio de aceptar otras mejoras para la plantilla». En conversaciones y consultas, el sindicato confirmó a Bravo que fue «jefatura» la que «se ha cargado» los apartados de conciliación.

Entretanto, fuentes municipales han negado que el Gobierno local haya maniobrado en el sentido de suprimir las medidas de conciliación para la plantilla. De hecho, han confirmado a Noticias para Municipios que las «negociaciones siguen abiertas».

Y ahora, qué

Jorge Bravo ha asumido con resignación y decepción la nueva maniobra del Ejecutivo. «Esto demuestra -manifiesta- que no es que Parla me impida conciliar porque la conciliación no esté en el convenio, sino que Parla va a hacer todo lo que esté en su mano para impedir que el convenio recoja el derecho a conciliar».

Para el funcionario policial, lo «más indignante de todo esto es que mientras hacían esta maniobra, el Ayuntamiento se ha estado dando bombo sacando un ‘programa para ayudar a la conciliación de los parleños’ para lavar su imagen». «Y esto mientras obligaban a los sindicatos a sacar la conciliación del convenio colectivo de sus trabajadores municipales», zanja.

Probablemente, Bravo no retomará la huelga de hambre por cuestiones médicas. Sin embargo, sí planea «una acción futura». «Evidentemente, no puedo dejar esto así: lo que pido no es un capricho ni una preferencia, sino una necesidad familiar acuciante», apostilla.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.