La comunidad educativa del IES Mariano José de Larra, en el barrio de Aluche, Madrid, vuelve a alzar la voz por una situación que consideran ya insostenible. Después de la protesta estudiantil convocada para denunciar las condiciones en las que se ven obligados a asistir a clase, la retirada de la grúa no ha supuesto el final del problema: este lunes ha vuelto al recinto, reabriendo la preocupación entre alumnado y familias.
Los estudiantes denuncian que el instituto sigue funcionando en plena obra, con maquinaria pesada dentro del centro, ruido constante durante las clases, andamios, zonas valladas y una importante reducción de espacios comunes, especialmente en el patio. A eso se suma que parte del alumnado continúa dando clase en barracones, una circunstancia que, aseguran, agrava aún más el malestar.

Protesta por seguridad y por unas clases dignas
La movilización estudiantil se convocó para denunciar que las obras se están desarrollando mientras la actividad lectiva continúa con normalidad, algo que, a juicio de los alumnos, afecta directamente a su seguridad y a su derecho a estudiar en condiciones dignas. La queja no se limita solo a las molestias, sino también al impacto diario que esta situación tiene en la vida del centro.
“No se puede estudiar con normalidad entre ruido, vallas, obras y menos espacio para todos”, es la idea que ha resumido el malestar trasladado por el alumnado.
En los últimos días, el conflicto ha trascendido el ámbito interno del instituto. CCOO de Madrid ha denunciado públicamente un “riesgo grave” para menores por la ejecución de las obras sin suspender la actividad lectiva, mientras que el Sindicato de Estudiantes también ha respaldado la protesta y ha reclamado una solución urgente.

La grúa se fue, pero ha vuelto
La retirada temporal de la grúa tras la protesta fue interpretada por parte de la comunidad educativa como una señal de reacción ante las quejas. Sin embargo, su regreso al centro ha vuelto a disparar la indignación entre quienes consideran que el problema de fondo sigue intacto.
Las familias y los estudiantes insisten en que no se trata de un episodio puntual, sino de una situación prolongada que está condicionando el normal desarrollo del curso. Entre las denuncias públicas difundidas estos días se incluyen también interrupciones de servicios, pérdida de espacios y dificultades para mantener el ritmo de las clases.

La presión crece sobre Educación
El caso del IES Mariano José de Larra vuelve a poner el foco sobre la planificación de las obras en centros educativos en funcionamiento. La comunidad educativa reclama que se adopten medidas que garanticen la seguridad de alumnado y profesorado, y que se ponga fin a una situación que describen como impropia de un instituto en pleno curso escolar.
