Con mucho colorido Madrid dio este fin de semana la bienvenida al Año Nuevo Chino, un nuevo año que en esta ocasión se dedica al dragón. Usera se vistió de fiesta para celebrar este gran evento, cuya programación se extiende durante todo el mes de febrero.
Tras el arranque oficial de los festejos, en el que participaron representantes del Ayuntamiento de Madrid, se dio comienzo a las diferentes propuestas que este fin de semana han llenado de luz y colorido la ciudad.


Tras el pistoletazo de salida ‘oficial’ a las fiestas, el parque de Pradolongo fue el escenario principal de la diversión. La Fiesta del Año Nuevo chino preparada para la ocasión el sábado congregó a madrileños y visitantes para celebrar la llegada del nuevo año lunar con música y fuegos artificiales.
Los asistentes congregados en torno al templete del parque de Pradolongo pudieron disfrutar de la música de DJ Yang antes de lanzarse los fuegos artificiales que estallaron sobre el lago del parque.



Ayer domingo se celebró el gran acto central del Año Nuevo Chino en Madrid, un pasacalles en el que participan todos los años más de mil personas llenando el barrio de Usera de vestimentas tradicionales chinas, magia, dragones, leones gigantes y mucho colorido.
Por noveno año consecutivo se celebró este desfile, uno de los momentos más esperados por los vecinos y visitantes de Usera. El dragón, animal protector de la tierra y de las personas según el horóscopo chino y gran protagonista de este año que comienza ahora para la comunidad china, fue el gran protagonista. El exótico y colorido espectáculo recorrió las calles de Usera con predominio del color rojo, símbolo de prosperidad y felicidad.






Junto a la tradicional danza colectiva del dragón, dos leones bailaron al ritmo de platillos, tambores y gongs, acompañados por agrupaciones de la comunidad china de Madrid, ataviadas con vestimentas tradicionales.
No faltaron a la cita comparsas de alumnos del Instituto Confucio de Madrid y de niños procedentes de colegios del distrito, que portaban farolillos y manualidades fabricadas por ellos mismos para festejar la llegada del Año Nuevo chino. También hubo tiempo para cuentacuentos, acróbatas y zancudos, que fascinaron a niños y adultos tanto como las demostraciones de artes marciales y las carrozas decoradas con motivos orientales.










El desfile partió de la calle Marcelo Usera, esquina con la calle Manuel Muñoz, repartiendo caretas de dragón a los asistentes hasta la avenida de Rafaela Ybarra, en confluencia con la calle Elisa Ochoa.
