«Una sartén gigante», «como una airfryer, pero con un anuncio del Tío Pepe», «un cocedero»… Los resultados de las obras de la Puerta del Sol, que ya son plenamente visibles para los madrileños que pasean por la zona centro han despertado las críticas en redes sociales y en algunas formaciones políticas como Más Madrid.
Así, la candidata de Más Madrid a la Alcaldía, Rita Maeste, ha afirmado hoy a través de sus redes sociales que la nueva Sol es «la parrilla más cara de la historia de Madrid». Para la portavoz de Más Madrid, se han invertido 10 millones de euros «en una plaza que no solo no da sombra sino que no aporta absolutamente nada nuevo a lo que había antes».

«En Más Madrid queremos hacer lo contrario, queremos hacer obras, infraestructuras, equipamientos que sean útiles, que vayan con el sentido de los tiempos y no en contra y que realmente tengan efectos en la mejora de la vida de la gente de Madrid. Para eso, la ayuda es fundamental, el sector empresarial es un aliado clave», ha insistido Maestre.
Con Carmena, Sol «era un selva», ironiza Almeida
Ante estas afirmaciones, el alcalde de Madrid y candidato a la reelección, José Luis Martínez-Almeida, ha respondido tirando de ironía comparando la actual Puerta del Sol y la que había en el mandato anterior, con Manuela Carmena en la Alcaldía, que era «una jungla tropical donde no se veía el cemento».
Tirando de ironía, Martínez-Almeida ha indicado que la Puerta del Sol con Carmena «era una selva donde florecía la flora y la fauna y donde los madrileños no veían de ninguna manera el cemento que había y que tenían que pisar».
«Basta ya de hipocresías. Le diría a Rita Maestre que no reclame lo que no hizo en cuatro años, que no reclame que cuando en 2017 se produjo una ola de calor similar a la que se produjo en el año 2022, es decir, en el año anterior, no tomaron ni una sola medida», ha lanzado a continuación.

En líneas generales, la reforma va a quedar muy bien; deberemos esperar al menos un par de meses para verla concluida. El mayor retraso viene por parte de Adif, que no está facilitando demasiado la eliminación de la popularmente conocida como «la ballena» para ser sustituida por una estructura de vidrio transparente. Los árboles, que tanto reclaman algunos ecologistas de pacotilla, no se pueden plantar porque el suelo de la plaza se encuentra totalmente hueco, debido a que por allí pasa el metro, cercanías etc. Además, los árboles al crecer taparían la bella perspectiva de este espacio urbano. Tal vez, se podría haber incluido un espacio ajardinado, con parterres recortados, dibujando formas geométricas y flores. De hecho, en la reforma ejecutada en 1951 por el arquitecto municipal Herrera Palacios se incluyó un jardín central con unas fuentes de piedra de líneas neáobarrocas. Ahora que el peatón no tiene que compartir el espacio con el vehículo motorizado se podría realizar algo así en la zona central.