La estatua ecuestre de Carlos III ha sido ya trasladada a su nueva ubicación y lo ha hecho en el marco de las obras de remodelación de la Puerta del Sol. Estos trabajos también obligaron hace unas semanas a mover la escultura del Oso y el Madroño y a cambiar el tradicional ‘kilómetro cero’ que marca el inicio de las carreteras nacionales frente a la Real Casa de Correos.
El traslado de la estatua de Carlos III se ha llevado a cabo a través de unas «complejas» maniobras que se han alargado durante dos jornadas y se han completado esta mañana.
El operativo, según ha informado el Ayuntamiento de Madrid en un comunicado, se ha desarrollado en dos fases. La primera de ellas, realizada en la madrugada del sábado al domingo, consistió en el traslado y colocación del pedestal, para lo que fue necesario el cierre de la plaza por motivos de seguridad. La segunda parte de los trabajos, el traslado de la propia estatua ecuestre, ha tenido lugar esta misma mañana.

La efigie de Carlos III presidirá la nueva fuente de la Puerta del Sol, que tendrá un carácter «singular» acorde con la calidad monumental del entorno y cuyo fondo, de piedra color gris oscuro y con gran número de puntos de luz de diferentes tamaños, «emulará a un cielo estrellado».
Las labores tanto del traslado de la estatua como de la construcción de la propia fuente suponen un «desafío técnico» debido a que bajo esta ubicación existen diversas infraestructuras subterráneas, han informado desde el Consistorio. Por ello, ha sido necesario crear una estructura para soportar las cargas del monumento, que pesa más de 70 toneladas.
