El alcalde de Madrid y candidato a la reelección por el PP, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado esta mañana que creará una nueva Unidad de Policía Municipal ‘antigrafiti’, centrada en la lucha contra las pintadas vandálicas que deterioran la capital, si revalida el mandato.
En Madrid se realizaron 42.994 servicios de limpieza en 2021 (a falta de certificar los datos de 2022 son los últimos datos cerrados) para eliminar las pintadas vandálicas proyectadas sobre 167.693 metros cuadrados de fachadas de edificios, una media de 118 actuaciones diarias.

Fue en el distrito de Centro donde más actuaciones se llevaron a cabo, con hasta 7.691. Las cifras, aunque elevadas, fueron un 38 % inferiores a los servicios que se realizaron en 2019, cuando se registraron 69.269 intervenciones a lo largo del año, unas 190 diarias, y un 62,12% menos de superficie vandalizada con espray respecto al año previo al estallido de la pandemia. El coste medio del Ayuntamiento de Madrid para acabar con los grafitis superaba entonces los 2 millones de euros anuales.
«Más sanciones»
La unidad anunciada por Almeida perseguiría la realización ilegal de esta práctica y «se llevarán a cabo más sanciones», han informado desde la candidatura del primer edil. Este incremento de multas se sumaría a la puesta en marcha de la nueva ordenanza de limpieza que contempla que las sanciones partirán ahora de un importe de 2.000 euros hasta llegar a los 3.000, junto a la exigencia de reparación de los daños al margen de la propia sanción. En caso de reincidencia se castigarán esas acciones con sanciones de entre 4.000 y 6.000 euros.
También se inició, el pasado 1 de septiembre, el trabajo de unas patrullas ‘antigrafitis’ habilitadas por el área de Medio Ambiente y Movilidad, un nuevo Servicio Público de Limpieza Urgente (SELUR) dotado de más medios para agilizar y hacer más eficientes las intervenciones.
