Las obras que llevarán los trenes de alta velocidad desde el centro de Madrid hasta el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas arrancarán este primer trimestre de 2023. Los trenes de alta velocidad podrán cubrir la distancia entre Chamartín y el aeródromo madrileño en poco más de 10 minutos, evitando transbordos.

A este tema se refirió ayer el director general de Planificación y Evaluación de la Red Ferroviaria del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Juan Antonio Hermoso, durante la visita al nuevo vestíbulo de Chamartín que entrará en funcionamiento cuando arranquen las obras en el principal, el 4 de febrero.

Esquema del proyecto de conexión de Madrid con el Aeropuerto a través de trenes de alta velocidad (Imagen: ADIF)

Hermoso diferenció dos etapas para la llegada del AVE al aeródromo de la capital, una más inmediata y otra más a largo plazo. La primera de ellas permitirá «servicios más limitados» y la segunda incluirá «más capacidad».

El primero de los casos es el que se licitó ya el pasado agosto y que actualmente se espera que se adjudique y arranquen los trabajos antes de abril. Esta supone usar «en gran medida» el túnel actual que lleva al aeropuerto. Desde Adif han indicado que llevará a cabo mediante «tercer carril».

La segunda de las fases está a nivel de proyecto por el operador ferroviario y en estudio informativo en desarrollo por parte del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana «de cara a la configuración definitiva». Confían en que salga a información pública «en los próximos meses» o a lo largo de 2023.

Un proyecto de 26 millones de euros

Adif AV impulsó el pasado mes de agosto la licitación de estas obras con un presupuesto inicial de 26 millones de euros y con el respaldo de los fondos NextGenerationEU.

El proyecto contempla la conexión de la red de alta velocidad -en ancho estándar, 1.435 mm- con la terminal 4 de Barajas, el principal aeropuerto internacional español. Se trata, según detallan desde Adif, de una actuación totalmente compatible con el mantenimiento de los servicios de Cercanías existentes, que circulan en ancho convencional -1.668 mm-.

Esta infraestructura beneficiará, de forma directa, a todos los tráficos del corredor norte-noroeste y de Levante, que tienen su cabecera en Chamartín, y, gracias al túnel recientemente puesto en servicio entre Chamartín y Puerta de Atocha, también con las circulaciones procedentes del sur y, en un futuro, del corredor de Barcelona.

Olga Martín

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.