El antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi volverá a la actividad, aunque con un destino muy diferente al que tuvo hasta 1983. Y es que este complejo, para el que se destinado una inversión de 64 millones de euros, se reconvierte en un espacio de oficinas en el que trabajarán 2.500 trabajadores municipales. Con este proyecto se consigue unificar las distintas oficinas municipales del distrito de Arganzuela.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y la concejala de Arganzuela, Lola Navarro, ha visitado esta mañana el antiguo Mercado. Desde allí, el regidor, que ya incluyó en campaña electoral esta medida como una de sus apuestas para mejorar el distrito, ha explicado que estas obras suponen una de las actuaciones más importantes de los próximos cuatro años en materia de equipamientos.

Y es que la construcción de este complejo permitirá el ahorro de alrededor de 14 millones de euros al año en alquileres que el Ayuntamiento paga actualmente. Junto a las oficinas municipales, el proyecto dotará a la ciudad de tres nuevos equipamientos que están pendientes de definir, un auditorio y un aparcamiento subterráneo.
Instalaciones sin uso desde hace 40 años
El antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi, de 35.000 m2 de superficie, fue construido entre 1926 y 1935 por los arquitectos e ingenieros Luis Bellido, Francisco Javier Ferrero y Alfonso Peña. Tras décadas de actividad, quedó sin uso en 1983 por la creación de Mercamadrid, donde se centralizaron los mercados mayoristas de la ciudad.

El nuevo proyecto respeta la estructura de hormigón del edificio, al tratarse de un elemento protegido, mientras que el resto de los acabados se realizarán siguiendo los dictámenes de la Comisión de Patrimonio y con la estética del propio edificio y su entorno.
Junto a las oficinas municipales, el complejo destinará más de 3.000 m2 a tres nuevos equipamientos que están pendientes de definir. A ello se sumará un auditorio de más de 1.100 m2 y un aparcamiento subterráneo de casi 6.000 m2. De esta manera, se podrá dar respuesta a demandas históricas del entorno, beneficiando no solo a Arganzuela, sino también al distrito limítrofe de Usera.



Las obras comenzaron en el mandato 2015-2019, pero tuvieron que paralizarse en 2019 por riesgo de colapso. Desde entonces, el área de Obras y Equipamientos ha invertido más de 16 millones de euros en obras de subsanación de patologías para consolidar el edificio. En este sentido, se han recalzado 517 zapatas, se han instalado 1.774 nuevos micropilotes, se han reforzado 96 pilares y se han reparado 14.500 m2 de losa. Además, está previsto que en 2024 se inviertan casi 10 millones de euros para finalizar dichos trabajos de consolidación.
El alcalde se ha mostrado satisfecho de poder recuperar “un edificio emblemático de la ciudad”, que dejó de tener uso “hace nada menos que 40 años, en 1983, cuando estas instalaciones se trasladaron a Mercamadrid”, lo que ha ocasionado un deterioro progresivo del edificio en el que ya se está trabajando “primero con obras de consolidación estructural, para posteriormente acometer la construcción de edificios de nueva utilidad”, ha explicado.
