Tanto Más Madrid como el PSOE han anunciado que presentarán una queja formal contra Borja Fanjul, presidente del Pleno de Cibeles, tras lo ocurrido en la sesión extraordinaria de hoy.
Los dos partidos de izquierda consideran que Fanjul es partidista a la hora de dirigir el Pleno y le acusan hacer cumplir el reglamento de manera sectaria. No es la primera vez que desde Más Madrid y PSOE critican la forma de actuar de Fanjul, a quien han acusado en varias ocasiones de «arbitrariedades».
Hoy la crispación política ha estallado en Cibeles dejando varias escenas de tensión entre los concejales por distintas cuestiones. El primer choque ha terminado con la expulsión del edil Nacho Murgui, de Más Madrid, ha quien ha obligado Fanjul a salir del Pleno tras un rifirrafe por los asesinatos que Israel está cometiendo sobre el pueblo palestino.
Las situaciones tensas e incómodas han continuado ya en la parte final del debate cuando Antonio Giraldo, del PSOE, ha acusado a Andrea Levy, edil del PP, de haberle indicado que «hiciera su intervención desde una sauna», algo que Levy ha desmentido. Para defender su postura, la concejala ‘popular’ se ha levantado de su asiento y ha ido hasta el escaño de Giraldo, revolucionando a todo el Pleno, que se ha visto interrumpido por esta cuestión durante varios minutos.


Tras el Pleno, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, ha cuestionado duramente el comportamiento de Fanjul, a quien ha acusado de compararla con Corea del Norte y de impedir la labor fiscalizadora de la oposición. A su juicio, el presidente aplica dos varas de medir en función del grupo político: «Es una gestión en la que hay dos reglas. Una para el Partido Popular, que puede interrumpir, que puede gritar, que puede obstaculizar el trabajo de los concejales en la tribuna. Y otras reglas para el resto de los concejales… Es indecente».
Más Madrid ha anunciado que va a presentar formalmente una queja institucional al considerar que «obstaculiza el trabajo de los concejales de la oposición, que tienen un derecho legítimo, la responsabilidad y la obligación de representar en este Pleno a las centenares de miles de madrileños que les han votado». Según Maestre, Fanjul «permite y alienta comportamientos que violan el espacio público y el derecho a expresarse libremente de los concejales de la oposición».

La portavoz ha defendido que el Pleno debería ser «un lugar en el que todos tienen que tener el mismo derecho a expresarse en libertad, sin cortapisas, sin insultos homófobos y sin los obstáculos que desde el PP, tanto desde la Presidencia como desde su bancada, se le ponen a los concejales de la oposición».
Reyes Maroto: «la norma del PP en los Plenos de Cibeles es la crispación y la confrontación»
Desde el PSOE, su portavoz Reyes Maroto ha explicado que también presentarán una instancia de queja para intentar recuperar «la normalidad democrática que en estos dos años no se está ejerciendo».
«Es una queja a la manera en la que (Fanjul) aplica el reglamento. Nos parece intolerable que no se lo esté cumpliendo y esto se personifica en la máxima autoridad», ha denunciado. Para Maroto, «el presidente normaliza una forma de ejercer el reglamento totalmente sectaria».

La portavoz socialista ha calificado de «lamentable» la expulsión de Murgui, y ha añadido que Levy ha sido «protegida» por la Presidencia pese a haber invadido el espacio de otro edil. «Esto no es un hecho aislado», ha advertido, acusando al PP de utilizar la crispación y el enfrentamiento como estrategia recurrente en los Plenos.
Finalmente, Maroto ha afirmado que Fanjul está «deslegitimado» para ejercer su cargo, y ha pedido al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que actúe para frenar los «insultos» y «descontrol» dentro de su grupo. «Tiene que ejercer la autoridad para que el señor Fanjul no siga como presidente», ha sentenciado.
