La emblemática fuente de Neptuno será restaurada próximamente. Lo ha anunciado la delegada de Cultura, Turismo y Deportes del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, detallando que las obras de restauración arrancarán «de inmediato» para evitar «males mayores» y ha asegurado que será «una obra corta», que durará «algo más de dos meses».
El trabajo de rehabilitación de este monumento madrileño comenzará a apreciarse ya desde la semana que viene, momento en el que se empezarán a colocar estructuras para «proteger la fuente».

«Es una obra corta, que durará algo más de dos meses. Es una obra de previsión para evitar que dentro de cinco o seis años haya que hacer una obra muchísimo mayor, más complicada y más cara», tal y como ha explicado esta mañana Rivera de la Cruz.
La concejala ha destacado que esta legislatura debe ser «la de la recuperación del patrimonio» y ha subrayado que «se van a hacer más rehabilitaciones importantes y que hacen ciudad». Al hilo, ha recordado que la Puerta de Alcalá fue «la gran obra», pero ha asegurado que la fuente de Neptuno «no tiene un deterioro tan grave».
«La Puerta de Alcalá estaba muy deteriorada cuando se intervino y fueron casi dos años. Sin embargo, Neptuno no tiene un deterioro tan grave, pero sí tiene carencias que hay que asumir cuanto antes para evitar males mayores. Todo lo que podamos hacer en previsión nos va a adelantar trabajo y sobre todo nos va a hacer ganar tiempo y nos va a hacer ahorrar dinero», ha insistido.
Fuente de Neptuno ante su próxima restauración
La fuente de Neptuno, que ha dado nombre popularmente a la plaza donde se ubica – pese a que el nombre real es plaza Cánovas del Castillo – es uno de los espacios más destacados de la capital madrileña.
La paternidad de la escultura no está muy clara, según explican en el área de Turismo del Ayuntamiento de Madrid. Fue encargada a Juan Pascual de Mena, escultor que murió antes de completarla, pero existen documentos que acreditan que la obra fue continuada por su discípulo José Arias.

En cuanto al conjunto monumental, una carroza con forma de concha emerge de la base rocosa tirada por los dos hipocampos, símbolos de las tormentas y del mar agitado. La obra representa al dios del mar, con su tridente, sobre un carro en forma de concha tirado por dos caballos marinos.
Con la fuente de Apolo, o de las Cuatro Estaciones, y la de Cibeles, formaba parte de la decoración para el Salón del Prado, proyectado por Carlos III. Ahora es el espacio en el que celebran sus victorias los aficionados al Atlético de Madrid.
