Antigua cárcel de Carabanchel (Foto: Antonio Giraldo)
Antigua cárcel de Carabanchel (Foto: Antonio Giraldo)

El Gobierno ha declarado la antigua prisión provincial de hombres de Madrid, conocida popularmente como la cárcel de Carabanchel, como Lugar de Memoria Democrática. El centro fue construido mediante el trabajo forzoso de cerca de un millar de presos republicanos y se convirtió en un «símbolo del terror de Estado» durante la dictadura de Francisco Franco.

La decisión, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se suma a otras recientes declaraciones como la de la Real Casa de Correos —antigua sede de la Dirección General de Seguridad (DGS)— y la tapia de fusilamiento del cementerio del Este, donde fueron ejecutadas casi 3.000 personas tras el fin de la Guerra Civil.

Según recoge la declaración, la prisión fue construida entre 1940 y 1944 para sustituir a la Cárcel Modelo de Madrid, destruida durante la contienda. Levantada mediante el trabajo forzoso de presos republicanos, la instalación se convirtió en un emblema del «sistema represivo» del régimen franquista.

Antigua cárcel de Carabanchel (Foto: Antonio Giraldo)
Antigua cárcel de Carabanchel (Foto: Antonio Giraldo)

El edificio presentaba un diseño panóptico, con seis galerías radiales dispuestas bajo una gran cúpula de hormigón de 32 metros de diámetro, lo que permitía «la vigilancia total» y materializaba «la lógica del control absoluto sobre los cuerpos y las conciencias», reflejando «la mentalidad autoritaria del régimen».

En el recinto funcionaban además la Escuela de Estudios Penitenciarios, el Hospital General Penitenciario, un Reformatorio de Jóvenes, un Hospital Psiquiátrico y un departamento femenino.

Inaugurada el 22 de junio de 1944, la prisión sufrió desde sus inicios una fuerte sobrepoblación, llegando a albergar miles de reclusos en condiciones precarias, con celdas reducidas, escasa higiene, falta de calefacción y alimentación insuficiente.

La antigua cárcel de Carabanchel.
La antigua cárcel de Carabanchel.

Más de 200 ejecuciones

Entre 1944 y 1975 se documentaron más de doscientas ejecuciones en la prisión, donde se aplicó la pena capital. Entre las víctimas figuran los anarquistas Francisco Granado y Joaquín Delgado (1963), ejecutados a garrote vil; el dirigente comunista Julián Grimau; y los militantes del FRAP José Humberto Baena, José Luis Sánchez-Bravo y Ramón García Sanz, fusilados el 27 de septiembre de 1975, en las últimas ejecuciones del franquismo.

El BOE recuerda que por sus celdas pasaron numerosas figuras de la resistencia, el sindicalismo y la cultura española, como Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius, Miguel Boyer, Enrique Múgica, Fernando Savater, Marcos Ana, Ramón Tamames, Miguel Gila, Nicolás Redondo, Fernando Arrabal o Eduardo Saborido, entre otros.

Terrenos de la cárcel de Carabanchel, en Madrid (Foto: Antonio Giraldo)
Terrenos de la cárcel de Carabanchel, en Madrid (Foto: Antonio Giraldo)

Durante la Transición, la cárcel se convirtió en un foco de las movilizaciones impulsadas por la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), que reclamaba amnistía, derechos fundamentales y la reforma del sistema penitenciario. Estas protestas pusieron de manifiesto «la continuidad del autoritarismo» en las cárceles y culminaron con el asesinato del joven anarquista Agustín Rueda Sierra, torturado hasta la muerte por funcionarios en 1978.

A lo largo de su historia, miles de personas fueron encarceladas en Carabanchel «perseguidos por su ideología, actividad sindical, orientación sexual o pobreza», convirtiendo el centro en «un microcosmos de la sociedad española bajo la dictadura», donde coexistieron «represión, adoctrinamiento y resistencia».

Carteles que reclaman la apertura de un centro de la memoria en la cárcel de Carabanchel.
Carteles que reclaman la apertura de un centro de la memoria en la cárcel de Carabanchel.

«El valor simbólico de Carabanchel reside en esa diversidad de experiencias: republicanos, comunistas, socialistas, anarquistas, nacionalistas, intelectuales, artistas y personas homosexuales castigadas por la Ley de Peligrosidad Social, todos ellos víctimas del mismo aparato de control político y moral«, señala la declaración aprobada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

Un espacio para la memoria en la cárcel de Carabanchel

Del antiguo complejo penitenciario apenas se conservan algunos elementos originales, como el pórtico de acceso, un tramo de muro exterior, el antiguo hospital penitenciario —actual Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE)— y restos subterráneos de celdas y galerías. Las actuaciones previstas no estarán orientadas a recuperar su función original, sino a garantizar la preservación y promoción de la memoria del lugar.

Los vestigios se encuentran en la avenida de los Poblados, en el barrio madrileño de Carabanchel, donde se instalarán elementos conmemorativos, placas, paneles informativos y señalizaciones en homenaje a las víctimas de violaciones de derechos humanos.

Manifestación a las puertas del Congreso de los Diputados para reivindicar un centro de memoria de la cárcel de Carabanchel (Foto: Archivo EP)
Manifestación a las puertas del Congreso de los Diputados para reivindicar un centro de memoria de la cárcel de Carabanchel (Foto: Archivo EP)

El Ministerio de Memoria Democrática, dirigido por Ángel Víctor Torres, promoverá en este espacio un centro memorial dedicado a la divulgación de la represión franquista y de los derechos humanos, manteniendo el recuerdo del carácter penitenciario del lugar y las condiciones sufridas por quienes fueron represaliados.

Además, se elaborarán materiales audiovisuales y digitales explicativos que estarán disponibles en el portal web de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, junto con una ficha informativa, fotografías, vídeos y un archivo digital que reunirá documentos y testimonios relacionados con la prisión.

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...