El distrito de Hortaleza puede ver desaparecer dentro de poco uno de sus espacios más destacados y que fue, durante un tiempo, lugar de encuentro para los intelectuales de Madrid y los autores de la Generación del 27: la centenaria Huerta de Mena de Hortaleza, también conocida como la finca de Los Almendros.
Y es que el Ayuntamiento de Madrid ha admitido a trámite un plan para construir 36.000 metros cuadrados de oficinas en la Huerta de Mena de Hortaleza, vestigio de las quintas históricas que rodeaban este antiguo pueblo antes de su anexión a la capital en 1950, tal y como recuerdan desde la Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).
La finca fue, hace cien años, un importante punto de encuentro de la intelectualidad madrileña y de la Generación del 27 cuando era propiedad del popular dramaturgo Carlos Arniches. «Pudo ser el lugar donde se conocieron los poetas Rafael Alberti y Federico García Lorca», añade la investigadora Concha Diez- Pastor Iribas.

Pese a «su valor histórico, natural y cultural», Huerta de Mena no goza de ninguna protección puesto que «hace dos años, el Partido Popular y Vox impidieron en la Asamblea de Madrid que prosperase una solicitud para declararla Bien de Interés Patrimonial impulsada por la plataforma vecinal Salvar Hortaleza», rememora la FRAVM en un comunicado enviado a la prensa.
El plan de las Madres Adoratrices para Huerta de Mena
Los vecinos han retomado la lucha para proteger la histórica finca de Hortaleza ahora, después de que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid acordara, el pasado mes de octubre, aprobar inicialmente el plan parcial presentado por el Instituto de Religiosas Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad de la Provincia de España, más conocidas como las Madres Adoratrices, que son las propietarias desde hace décadas de estos terrenos.
El proyecto urbanístico de las religiosas, que ha sido elaborado por la promotora francesa Therus Investment, afectaría a la parcela de su propiedad, pero también a los terrenos rústicos adyacentes a Huerta de Mena que son propiedad del Ayuntamiento, encajonados entre las autopistas M-40 y la M-11, aseguran en la FRAVM.
Los colectivos vecinales aseguran que, si el proyecto urbanístico de las Madres Adoratrices para la Huerta de Mena sale adelante, «se podrán edificar tanto oficinas como edificios de ‘coliving’ o apartahoteles, porque el Ayuntamiento condenó a Huerta de Mena a la desaparición en los años noventa al recalificar el terreno con un uso terciario durante la alcaldía de José María Álvarez del Manzano, del Partido Popular».

“Es una terrible noticia para el patrimonio de Madrid”, denuncia la plataforma Salvar Hortaleza, que ha recogido más de 5.000 firmas para proteger este enclave y lleva años movilizándose para proteger Huerta de Mena contra la amenaza del “pelotazo urbanístico” en una «zona ya saturada de oficinas y con graves problemas de movilidad».
La protesta en Hortaleza no se produce no solo por los efectos prácticos: “esta operación especulativa borraría del mapa una quinta con al menos 200 años de historia que hasta ahora había sobrevivido milagrosamente a la voracidad inmobiliaria”, explica la plataforma vecinal, que prepara alegaciones a un proyecto «muy cuestionable«.
Entre las inquietudes que despierta el plan urbanístico en la agrupación vecinal está el hecho de que «el informe que presentan los promotores, y que desdeña el valor patrimonial de la finca, esté firmado por Miguel Ángel García Valero, que el pasado 3 de octubre (justo el mismo día que el Ayuntamiento admitía a trámite el proyecto de las Madres Adoratrices) fue nombrado subdirector general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, un organismo que tendrá que evaluar si Huerta de Mena merece ser preservada». Esto les «huele fatal» a los integrantes de Salvar Hortaleza.
La plataforma también denuncia que la urbanización de este rincón verde centenario de Hortaleza para construir oficinas «costará cuatro de millones de dinero público por parte del Ayuntamiento para que unos pocos hagan negocio borrando del mapa un lugar que ha sido importante en la historia de la literatura de España y que en cualquier otro país europeo estaría protegido y se habría convertido en un espacio público».

Para hacer visible su rechazo a este proyecto, la plataforma vecinal organizó ayer, domingo, un paseo junto a la Huerta de Mena, en la que sus integrantes defendieron su intención de seguir trabajando en la defensa de esta histórica finca frente al plan urbanístico que la acecha.
La semana pasada, la asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio presentó una solicitud para que se declare Bien de Interés Patrimonial a Huerta de Mena, lo que blindaría la finca ante el plan que la pretende arrasar para construir oficinas. En 2022, la plataforma vecinal Salvar Hortaleza llevó a la Asamblea de Madrid, a través del grupo Unidas Podemos, una propuesta similar que tumbaron el Partido Popular y Vox.
Lorca, Alberti, Buñuel, Bergamín… las tertulias de Huerta de Mena
Entre los años 1922 y 1927, Carlos Arniches fue propietario de Huerta de Mena, y en aquellos años el popular dramaturgo y su hijo el arquitecto Carlos Arniches Moltó acogían tertulias con intelectuales y artistas como los escritores Federico García Lorca, Rafael Alberti, José Bergamín y Guillermo de Torre; los cineastas Luis Buñuel y Eduardo Ugarte, los periodistas Antonio Robles y Cipriano Rivas; o los arquitectos Rafael Bergamín, Eduardo Figueroa, Luis Lacasa, Fernando García Mercadal, Martín Domínguez, José María Arrillaga y Fernando Salvador.
Salvar Hortaleza asegura que la presencia de muchos de ellos en la quinta de Hortaleza está documentada, como la de un joven Rafael Alberti que en Huerta de Mena se enamoró de Victoria Amado, familiar de Arniches. Un amor no correspondido que le inspiró, alrededor del estanque desaparecido de la finca, algunos de los versos que aparecen en ‘Sobre los ángeles’, uno de los libros de poesía referentes del siglo XX.
