El stock de vivienda de alquiler en la ciudad de Madrid se ha reducido un 46% en los últimos cinco años, según los datos de oferta de alquiler permanente que ha recogido el portal inmobiliario Idealista.
Este acusado descenso registrado en el alquiler es aún mayor si se observan los datos de Barcelona, teniendo en cuenta la información de Idealista, donde el recorte de viviendas llega hasta el 75%. A nivel nacional, el número de viviendas destinadas al alquiler ha caído un 33%.
El arrendamiento en Madrid se complica, aún más, porque junto al descenso de ofertas, el precio de los alquileres se han encarecido un 25% en Madrid en estos últimos cinco años. En España, el incremento del coste del alquiler en el último lustro se sitúa en un 28%, según el mismo informe.

Así, el esfuerzo financiero ha pasado del 33% de los ingresos medios por hogar al 36% en el que se sitúa ahora, una tasa que crece hasta el 38% en el caso de Madrid, pero que se dispara hasta el 46% en Barcelona.
Alquiler en Madrid: igual o mayor demanda para una oferta cada vez más escasa
El portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, asegura que la clave de la situación del mercado inmobiliario en España está en la falta de oferta. «En vez de tomarse medidas para estimularla, se han enfocado en perseguir al propietario, lo que ha provocado su espantada», ha asegurado. Por ello, la subida de precios es el «primer impacto» de la desaparición del stock, al tener la misma o mayor demanda para una oferta «cada vez más escasa».
Otra consecuencia de la falta de oferta, señalada por Iñareta, es el aumento de la competencia entre familias por cada vivienda que sale al mercado. Si en 2019 había una media de siete familias que competían por cada anuncio que se publicaba en Idealista, en las mismas fechas de 2024 esa cifra ha aumentado hasta las 32.

«Este aumento desbocado de la demanda de cada anuncio no solo tiene como consecuencia el incremento de precios o la situación de ansiedad a la que avoca a muchas familias, sino que contribuye directamente a fomentar la exclusión de los colectivos más vulnerables y jóvenes«, añade Iñareta.
Y es que, con tanta competencia, los propietarios de las viviendas en alquiler tienen cada vez más perfiles entre los que elegir y siempre se decantan por aquellos que les ofrecen una mayor seguridad de pago y recuperar su vivienda en caso de conflictos, detalla el portavoz de Idealista. Esto provoca que las familias en riesgo de ser vulnerables tengan «prácticamente imposible» convertirse en la candidatura elegida. Justo el efecto contrario al deseado por el legislador, tal y como destaca Iñareta.
«Intervenir el alquiler solo ha conseguido empeorar la situación», afirma el portavoz de Idealista
El portavoz de Idealista ha valorado, además, los últimos cinco años en el mercado inmobiliario, desde la aprobación de los cambios en la LAU en marzo de 2019 (que alargó los contratos desde los tres años hasta los cinco o siete años), hasta los decretos y medidas que culminaron con la aprobación de la Ley de Vivienda en 2023.
«Cinco años deberían ser suficientes para que cualquier medida en vigor muestre su impacto. Este caso no es una excepción, pero el impacto no solo no ha sido el deseado, sino que ha supuesto el empeoramiento de todas las métricas«, ha señalado Iñareta.
«Parece claro que el camino comenzado en 2019 para intervenir el alquiler sólo ha conseguido empeorar una situación, que ya entonces era mal«, ha concluido el portavoz, que ha instado a retirar todas las medidas «dañinas» y comenzar un «nuevo rumbo basado en datos, en el equilibrio entre las partes y en la opinión de los expertos».
