Los vecinos de Malasaña están en pie de guerra contra los planes del Ayuntamiento de Madrid para reformar uno de los espacios más emblemáticos del barrio: la plaza Dos de Mayo. Por ello, el pasado fin de semana organizaron una consulta vecinal en la que recopilaron más de 650 votos, en su mayoría rechazando el proyecto.
La emblemática plaza, en pleno corazón del barrio de Maravillas, fue escenario el pasado sábado 26 de abril de la consulta ciudadana. En ella participaron más de 650 personas que mostraron su rechazo a las obras que se sospecha pretende realizar el Consistorio, según ha informado la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). El organismo ciudadano ha calificado la convocatoria de «una movilización vecinal sin precedentes».
Durante toda la jornada, en los días previos a las tradicionales fiestas del Dos de Mayo, vecinas, vecinos y visitantes depositaron sus papeletas —en su mayoría contrarias a la intervención municipal— en una urna simbólica instalada en la plaza.

Aunque el Consistorio aún no ha hecho público el proyecto definitivo de la reforma de la plaza del Dos de Mayo, la asociación sospecha que podría seguir la línea de otros rediseños recientes en plazas madrileñas, en los que se ha apostado por espacios más diáfanos en detrimento del arbolado, las zonas infantiles y el diseño original.
Los vecinos temen que la propuesta del Ayuntamiento para remodelar la plaza «suponga borrar la memoria del barrio”, advirtió Maribel Pizarroso, portavoz de la AV Maravillas, quien recordó que “esta plaza no es solo un lugar de paso. Es un punto de encuentro, de juego, de descanso, de lucha vecinal”.
Uno de los temores expresados por el colectivo es que el nuevo diseño facilite la instalación de eventos comerciales y espectáculos temporales, alejando el uso del espacio de su función cotidiana y ciudadana. La plaza, presidida por el conjunto escultórico de Daoiz y Velarde y el histórico Arco de Monteleón, es considerada un símbolo de identidad del barrio.
“La 2D, como la conocemos de toda la vida, no necesita una reforma integral. Necesita mantenimiento, cuidado y respeto a su carácter”, señaló uno de los vecinos que participó en la votación sobre la reforma del Dos de Mayo.

Desde la asociación vecinal se exige al Ayuntamiento la apertura de un proceso real de participación antes de iniciar cualquier intervención sobre el espacio público.
“Queremos diálogo, transparencia y respeto. La reforma no puede hacerse de espaldas a quienes viven, cuidan y usan esta plaza cada día”, concluyó Pizarroso, que reclama que el Dos de Mayo no se reforme sin consenso vecinal.
