Las sanciones por no cumplir con la normativa madrileña de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) puede suponer un ingreso en las arcas municipales madrileñas de más de 800 mil euros en 2026. Concretamente, 814.395 euros. Es la cifra que prevé recaudar el consistorio de la capital en el próximo ejercicio por infracciones urbanísticas procedentes de un centenar de expedientes sancionadores.
Así lo recoge el presupuesto para el próximo ejercicio del Ayuntamiento de Madrid en la partida de multas coercitivas o sancionadores por infracciones urbanísticas. En total, tiene previsto iniciar 170 expedientes sancionadores, de los cuales, una treintena se corresponden con el incumplimiento del deber de conservación de las edificaciones.

Aumento de las sanciones
Esos 814.000 euros previstos para 2026 suponen 82.213 euros más que en 2025. Entonces, el Ayuntamiento ingresó 732.182 euros por el mismo concepto. De esta forma, el consistorio madrileño maneja unos 300 expedientes sancionadores o de multas coercitivas. Todo ellos se corresponden con las tres categorías de la disciplina urbanística (Inspección urbanística, establecimiento de la legalidad y gestión de licencias y permisos).
En el municipio madrileño hay cerca de 125.000 edificios construidos con una tasa muy alta de antigüedad que se sitúa por encima de los 50 años.
Además de las multas, el Ayuntamiento también prevé ingresar 18,8 millones de euros por las tasas correspondientes a las licencias urbanísticas. Una cantidad que se sumará a los 8,2 millones en concepto de ingresos en la categoría de aprovechamientos urbanísticos y 27,6 millones por actuaciones de particulares en obras de urbanización.
Según cálculos oficiales, en Madrid capital hay 124.810 edificios construidos de los cuales unos 83.000 tendrían más de 50 años. Además, cuenta con una tasa muy alta de construcciones más antiguas, por encima de los 90 años.
