estafas alquileres
Móviles intervenidos en la operación contra la estafa en el alquiler de pisos (Foto: Policía Nacional)

Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre por ofertar alquileres falsos por Internet con identidades fraudulentas y ubicados principalmente en el distrito madrileño de Centro, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

Se localizaron un total de 32 denuncias relacionadas utilizando el mismo ‘modus operandi’, simulando la legalidad alquilando previamente los inmuebles como viviendas turísticas.

En los registros realizados en los domicilios se ha intervenido numeroso material implicado en los hechos denunciados (listados de pisos, horarios de citas, documentación), material informático (ordenadores y móviles), tarjetas bancarias, tarjetas SIM y material profesional (focos, cámaras 360 y trípodes).

material intervenido
Parte del material intervenido en los registros (Foto: Policía Nacional)

La investigación

La investigación comenzó en el mes de octubre del año pasado, a raíz de una denuncia en la que un varón manifestaba haber sido víctima de una estafa inmobiliaria. Dicho sujeto residía en el extranjero y venía a cursar un máster a la capital, por lo que buscó un piso en alquiler a través de Internet.

Tras contactar con un anuncio publicitario y entablar conversación a través de una aplicación de mensajería instantánea con el ofertante, un tercero le enseñó la vivienda a través de una videollamada.

Para formalizar la reserva le hicieron un contrato en el que le exigían un depósito de 1.750 euro, más 500 euro de gastos de gestión y una primera mensualidad también de 1.750 euros.

Varias personas esperando para el mismo piso

Fue al personarse en el domicilio de interés cuando se percató de que el alquiler era fraudulento, ya que al llegar a la hora acordada, se encontró a varias personas esperando en la puerta del alojamiento para entrar.

El ‘modus operandi’ que utilizaba, consistía en alquilar distintas propiedades como viviendas turísticas. Sin tener permiso para subarrendar, ofrecía alquileres de larga duración a precios de mercado a través de Internet en portales inmobiliarios a terceras personas.

Entrada a una vivienda turística (VUT) en Madrid (Foto: EP)
Entrada a una vivienda de uso turístico en Madrid (Foto: EP)

Únicamente facilitaba un contacto por vía internet, comunicándose siempre a través de aplicaciones de mensajería instantánea, todo ello como medida de seguridad para evitar su localización. Para rehuir el contacto directo con la persona, elegía principalmente víctimas que residían en el extranjero, mostrándoles el domicilio a través de videollamadas.

Cuando estas personas insistían y ponían la condición de visitar la vivienda, alegaba dificultades para atenderlos personalmente, si bien llegado el caso, contrataba a terceras personas a las que llamaba «asistentes» que no se percataban de la ilegalidad detrás de su trabajo.

Sembrar miedo

Tras entablar contacto, este sujeto solicitaba información personal para ir preparando los contratos, seguros y conocer la solvencia de los inquilinos.

Una vez disponía de la documentación, la utilizaba posteriormente para crear cuentas bancarias, presentarles como propietarios legítimos o incluso trabajadores de la empresa que administra el alquiler del domicilio ofrecido, generando una incertidumbre total tanto en la víctima directa de la estafa como en los que habían contactado previamente con ellos.

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Un coche de la Policía Nacional

A raíz de la investigación se localizaron otros 31 hechos relacionados con el mismo modus operandi, modelo de contrato, de facturas aportadas y por coincidir numerosos identificados entre todos los hechos como titulares de las líneas telefónicas, cuentas bancarias o correos electrónicos empleados.

El pasado 21 de febrero se llevó a cabo la entrada y registro simultánea en dos domicilios que utilizaba el presunto autor, siendo localizados distintos efectos implicados en las comisiones delictivas como listados de pisos y horarios de citas, tarjetas de crédito, tarjetas SIM, dos ordenadores portátiles, dos teléfonos móviles así como material fotográfico profesional con el que hacían los reportajes que acompañaban las ofertas publicitarias.

Avanzadas las pesquisas, se tuvo conocimiento que no tenía residencia fija en España, incluso utilizaba dos identidades diferentes. Al conocer que había regresado a la capital, se estableció un dispositivo especial de localización y seguimiento que culminó con la detención de este hombre el pasado 20 de febrero como presunto responsable de un delito de estafa, siendo puesto posteriormente a disposición de la autoridad judicial.

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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