Maricarmen no ha pasado sola la noche en la que podría tener que abandonar la casa en la que lleva viviendo 71 años. Alrededor de 500 personas se han concentrado y han permanecido durante la madrugada frente a su vivienda, en la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito de Retiro, para intentar frenar el desahucio previsto para este miércoles 23 de septiembre.
La mujer, de 87 años, con una discapacidad reconocida del 50% y actualmente en silla de ruedas, afronta el cuarto intento de desahucio después de años de batalla judicial para permanecer en la vivienda a la que llegó con su familia en 1956.
El lanzamiento está previsto para primera hora de este miércoles y vecinos y activistas del Sindicato de Inquilinas de Madrid han decidido permanecer durante toda la noche ante el portal.

Cerca de 500 personas ante su casa
La movilización comenzó durante la tarde del martes y se ha prolongado durante la madrugada bajo el lema «Maricarmen se queda».
A la concentración se han sumado también numerosos representantes del mundo de la cultura, entre ellos Ana Belén, Juan Diego Botto, Carlos Bardem, Sergio Peris-Mencheta y Marwan, entre otros.
Maricarmen, visiblemente emocionada por el respaldo recibido, ha agradecido el apoyo de quienes han decidido acompañarla en las horas previas al lanzamiento.
«Luchad, no os quedéis en casa. Luchad por vuestra vivienda, que tenemos derecho a vivir», ha pedido.
Una donante se ofrece a pagar el alquiler
En las últimas horas se ha abierto además una nueva posibilidad para tratar de evitar el desahucio.
Una conocida escritora que ha pedido permanecer en el anonimato se ha ofrecido a asumir la diferencia entre lo que paga actualmente Maricarmen y el alquiler reclamado por la propiedad.
La propuesta permitiría que Maricarmen continuara pagando los aproximadamente 500 euros mensuales que viene abonando, mientras que la donante asumiría el resto hasta alcanzar los 2.650 euros al mes reclamados por la empresa propietaria, además de hacerse cargo de la deuda.
Hasta primera hora de este miércoles, la propiedad no había aceptado la propuesta, por lo que el ofrecimiento no supone por sí mismo la paralización del lanzamiento.

71 años viviendo en la misma casa
Maricarmen llegó a esta vivienda en 1956. El primer contrato fue firmado por su padre y, tras su fallecimiento, pasó a su madre. Cuando esta murió, en 2005, Maricarmen se subrogó en el alquiler.
La controversia judicial se ha centrado precisamente en esa segunda subrogación del antiguo contrato de renta antigua. Después de diferentes resoluciones judiciales, el Tribunal Supremo terminó fallando a favor de la propiedad.
La actual propietaria reclama un alquiler de 2.650 euros mensuales, mientras que Maricarmen percibe una pensión de alrededor de 1.350 euros.
La mujer continúa defendiendo que quiere permanecer en la que ha sido su casa durante prácticamente toda su vida.
Cuarto intento de desahucio
No es la primera vez que vecinos y colectivos se movilizan para impedir que Maricarmen tenga que abandonar su vivienda.
Este miércoles afronta ya el cuarto intento de desahucio. En anteriores ocasiones, cientos de personas también se concentraron ante el inmueble para mostrarle su apoyo.
Su situación física, además, se ha deteriorado durante los últimos meses. Maricarmen necesita actualmente una silla de ruedas para desplazarse y ha reconocido sentirse agotada después de años de procedimientos judiciales.
Ahora, mientras cientos de personas permanecen frente a su portal, comienza una mañana decisiva.
El desahucio continúa previsto para este miércoles y, a primera hora, todavía no se conoce cuál será el desenlace.
