Terrenos de la cárcel de Carabanchel, en Madrid (Foto: Antonio Giraldo)
Terrenos de la cárcel de Carabanchel, en Madrid (Foto: Antonio Giraldo)

El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde esta mañana, de manera inicial, al plan para urbanizar los terrenos donde se encontraba la antigua cárcel de Carabanchel. Este proyecto prevé la construcción de 600 viviendas, de las cuales el 30% serán de protección oficial. La vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, ha informado de esta aprobación tras la reunión semanal de la Junta de Gobierno.

El plan, que se desarrollará en tres fases, es impulsado por la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado, bajo la supervisión del Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento.

Los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel donde se van a construir viviendas (Foto: EP)
Los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel donde se van a construir viviendas (Foto: EP)

El proyecto de la cárcel de Carabanchel busca culminar el desarrollo urbanístico de la zona, integrando la nueva trama residencial con el entorno actual, además de la construcción de viviendas. Junto al proyecto de edificación, se prolongará el camino de los Ingenieros y se mejorarán las conexiones entre la avenida de los Poblados, la calle Ocaña y las calles Monseñor Óscar Romero y del Pingüino.

Viviendas en la antigua cárcel de Carabanchel

El área abarca un total de 172.143 metros cuadrados, de los cuales 46.085 metros estarán destinados a calles, 23.461 metros a espacios verdes, 2.037 metros a usos dotacionales básicos y 56.532 metros a usos dotacionales singulares.

De estos últimos, 39.920 metros estarán destinados a un hospital, 2.561 a una instalación educativa, y 14.049 a servicios públicos como una comisaría y un centro de internamiento de inmigrantes.

En cuanto al uso terciario y residencial de las parcelas de la antigua cárcel de Carabanchel, se reservarán 9.697 metros cuadrados para actividades comerciales y 34.329 para 600 viviendas, de las cuales 190 serán protegidas y 410 serán de libre mercado. En el proyecto también se contemplan las infraestructuras necesarias para el suministro de agua, electricidad, telecomunicaciones y otros servicios básicos.

El plan incluye la creación de siete tipos diferentes de calles, con aceras que incorporarán sistemas de drenaje para aguas pluviales. Las calzadas estarán pavimentadas con asfalto, mientras que los estacionamientos tendrán pavimento de adoquines. Las aceras estarán hechas de terrazo granítico, excepto en las áreas cercanas a la ermita de Santa María la Antigua y la zona arqueológica de origen romano, donde se usará granito para resaltar su valor histórico.

Por último, el proyecto también prevé la construcción de una estructura sobre las vías del tren que conectará el área con la calle Ocaña, así como la instalación de alumbrado público con tecnología LED de alta eficiencia energética.

Periodista especializada en el ámbito digital. Cuenta con más de 15 años de trayectoria profesional como redactora en diferentes periódicos, agencias de noticias y cadenas radiofónicas, aunque en...