El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, remitirá este miércoles al delegado del Gobierno, Francisco Martín, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, un documento en el que el Ayuntamiento asegura haber constatado la presencia de adoquines y cuchillos de gran tamaño en la acampada instalada en la Puerta del Sol.
Según el regidor, los adoquines se han encontrado dentro de las tiendas de campaña y proceden de obras cercanas, de donde los habrían retirado algunos de los integrantes de la acampada.
Almeida advirtió de que pueden emplearse como objetos arrojadizos y rechazó que tengan una función pacífica. En cuanto a los cuchillos, ironizó que sus dimensiones van más allá de lo que hace falta para «cortar un bocadillo».

Preocupación por riesgo de altercados
Con este nuevo escrito, el alcalde busca que el delegado del Gobierno se posicione de forma expresa y diga «si sigue considerando que es una acampada pacífica». Almeida realizó estas declaraciones ante los medios en Valdebebas, acompañado por la delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz.
Existe preocupación en el Consistorio por la presencia de hornillos para calentar comida y por posible alteracados públicos.
El alcalde añadió a su relación de motivos de preocupación la posible presencia de hornillos para calentar comida en el interior del campamento, por el riesgo que implican, así como los altercados violentos que, a su juicio, ya se han producido y que, según dijo, han podido verse públicamente.
El Ayuntamiento incluirá algunos de esos episodios en la documentación que enviará a la Delegación del Gobierno, para que valore si existe riesgo para el orden público y la seguridad.
