Con el empate en Eibar, el Getafe desaprovecha por quinta vez en la temporada la oportunidad de ganar un partido en el que llega a la última media hora por delante en el marcador

GETAFE/ 19 FEBRERO 2019/ Lo que pudo ser y no fue. Dentro y fuera del fútbol los lamentos no suelen recompensar al arrepentido. En cambio, si pueden sugerirle lecciones aplivables en el futuro si se revisitan las decepciones con frialdad y desapasionadamente. La sobresaliente campaña que está realizando el equipo no da para reproche alguno, pero a buen seguro Bordalás se habrá preguntado la razón por la que al equipo se le han escapado varias victorias en los tercios finales de partido.

Probablemente el empate del pasado viernes fue el más doloroso: el equipo vencía 0-2 en Ipurua a un Eibar maniatado por el plan específico del ‘míster’ para aquella noche y dos errores de sus centrales dieron la oportunidad a los locales de salvar un punto.

Las otras ocasiones se dieron en las visitas al Alavés (con gol en contra en el minuto 93), Leganés (minuto 64), Girona (minuto 84) y el tercer gol del Valencia que supuso la eliminación en Copa en el minuto 93. Aquellos partidos se caracterizaron por diferentes sucesos pero guarda en común uno por encima de todos ellos: el equipo siempre compitió en campos muy complicados, compensó la presión de los locales al calor de su estadio y por desgracia, su resistencia defensiva no dio más de sí.

Optimismo en los momentos difíciles

Tras el palo del empate, Foulquier transmitía mensajes bastante sensatos, cuando solo pasaban segundos después del final, a pie de campo y con las pulsaciones todavía a doscientos. Sus palabras revelaron mucho de la mentalidad de un equipo donde no se reparten culpas, sino que se asumen responsabilidades en colectivo: “Todos los goles son evitables. Son cosas que pasan en el fútbol. Pero ya es pasado”.  “Da igual que sea justo o no resultado. Sumamos un punto, es un campo complicado. Toca trabajar para el siguiente”.

Pese a que la sensación de oportunidad desperdiciada es evidente, las estadísticas actuales como visitante pueden dar otra imagen de cuál es el nivel de este equipo lejos del Coliseum. En este momento el Getafe es el quinto mejor visitante de La Liga, sus números son muy similares a los de los grandes equipos de la competición y ya se ha visitado los estadios de tres de los cuatro primeros de la primera división, aparte de otros campos como el de Eibar, donde hasta el momento habían construido un fortín infranqueable.